Juan Ramón Lucas no volverá a las mañanas de RNE. La noticia ha incendiado las redes sociales el fin de semana y ayer él agradecía el apoyo en Twitter: 'Gracias vecinos del patio por el inmenso regalo de afecto y respeto de los últimos días. Vamos cerrando ciclos, se irán abriendo puertas. Salud'. Recuerdo a Lucas cuando empezaba, a finales de los 70 en Radio Juventud de Madrid, emisora que fue la gran cantera de los mejores profesionales de la comunicación de los 80 y 90. Desde entonces ha ido labrando una brillante trayectoria como un conductor de programas todo terreno, capaz de sacar adelante cuanto le encargasen, tanto en radio como en televisión. Algo de lo que no todos pueden presumir. Ha pasado por muchos medios, Telecinco, Antena 3, Televisión Española (donde hace dos temporadas conducía un gran programa de entrevistas, 'En noches como esta', en un tiempo en que la entrevista es un género periodístico tratado a patadas por las televisiones), la Cadena Ser, Onda Cero y finalmente Radio Nacional de España, donde había logrado el triple salto mortal: colocar el matinal 'En días como hoy' en el tercer lugar de audiencia (con 1,42 millones de oyentes cada día), plantando cara a los dos monstruos sagrados de las ondas, Carles Francino y Carlos Herrera. Y seguro que si le hubieran dado un poco más de tiempo, se los merienda.
Si este fuese un país normal, que no lo es, nunca se prescindiría de un presentador como él. ¿Por qué se le cesa entonces?, se preguntarán ustedes. Inexplicable cuestión. Lucas no es uno de esos presentadores en guerra con el poder, y tampoco con sus entrevistados. Él ha trabajado siempre a favor del oyente, procurando sacar el mayor partido de sus personajes. Y nunca se ha casado con nadie. A lo mejor es por esto, porque los nuevos vientos que se adivinan en RTVE estarán más cerca de lo que se hace en Telemadrid que del interés ciudadano. Y al poder, sea del signo que sea, parece importarle más contar con vasallos que con buenos comunicadores. Y como siempre, el currículo es lo que menos importa para lograr prebendas. También, si este fuese un país normal, estarían llamando a Lucas a su puerta las emisoras de radio y televisión de España para tenerle en su nómina. Veremos. Habrá que estar atento a la pantalla.