Los extremeños pagarán una media de 200 euros de más por la primera matriculación de su vehículo atendiendo a sus emisiones de dióxido de carbono. Según la Ley 2/2012, de medidas urgentes de materia tributaria de la Junta de Extremadura, los automóviles que antes tributaban el 4,75% de impuesto de matriculación pasarán a pagar el 5,20%; y aquellos que pagaban el 9,75% abonarán el 11%.
Esta noticia sorprendió en la mañana de ayer a los concesionarios de coches, que con la mente puesta todavía en la bajada de ventas sufrida en el mes de junio reaccionaron con absoluta sorpresa. El Diario Oficial de Extremadura (DOE) publicó el pasado 29 de junio la subida del coloquialmente conocido impuesto de matriculación.
Este mismo día entraba en vigor, pero no había constancia del incremento aplicado en ningún medio ni se había informado de ello particularmente al sector.
El descenso sufrido el mes pasado en Extremadura en las ventas se verá gravemente afectado por la imposición de este impuesto. Lo dice Antonio Castaño, director del concesionario Volkswagen de Badajoz. Asegura que la automoción está pidiendo a gritos algún tipo de ayuda, como podría ser un nuevo Plan Renove, ya que los dos anteriores dieron muy buenos resultados. Éste favorecería la recaudación de IVA, lo que beneficiaría al Gobierno, y por otro lado el usuario obtendría una disminución en el precio de su automóvil.
El impuesto especial sobre determinados medios de transporte, que es la nomenclatura oficial del impuesto de matriculación, es competencia de las comunidades autónomas. Según informan desde la Consejería de Economía y Hacienda, se trata de un impuesto cedido por el Estado, en el que cada región tiene posibilidad de modificarlo hasta en un 15% más de lo que establece la regulación estatal. Los concesionarios se quejan de la falta de información y de los problemas que les puede acarrear esta medida. Entre ellos, destacan las más que seguras quejas de los clientes que ya han comprado un vehículo, pero que aún no ha sido matriculado.
Según apunta Manuel Sosa, gerente de Seat en Badajoz, no todos los vehículos se verán afectados por igual. En su caso, la incidencia es mínima, ya que únicamente dos de sus modelos aplican el impuesto de matriculación, y el resto están exentos de esta medida. Esto se debe a que no a todos los medios de transporte se les aplica esta tributación y solo se utiliza en tres casos.
Concretamente, los vehículos que aumentan su impuesto de matriculación son aquellos cuyas emisiones de dióxido de carbono se encuentran entre 120 y 160 gramos por kilómetro (4,75% hasta ahora); y los que emiten entre 160 y 200 gramos (9,75%). También se verán afectadas las embarcaciones, que con un impuesto de matriculación del 12% pasan al 13%.
La medida puede provocar un nuevo descenso de las ventas en la comunidad, la cual ya de por sí ha registrado unos malos datos en el pasado mes de junio.
Ahora, los concesionarios se preguntan qué nuevas medidas pueden tomar para intentar favorecer esta situación desesperada, puesto que el descenso el mes pasado alcanzó el 36% con respecto al mismo mes del año anterior.
Al margen de campañas comerciales, incesantes descuentos, promociones o en muchas ocasiones reducciones de plantilla, los empresarios no encuentran una solución a corto plazo a la crisis que están viviendo. Según señalan, la incertidumbre por la mala situación laboral impide a los potenciales clientes afrontar la compra de un vehículo nuevo. Incluso se ven afectados los de kilómetro cero.
La patronal de los concesionarios y los propios vendedores aseguran que sus esfuerzos se ven mermados por medidas como ésta. Además vaticinan que generará una mayor desconfianza en el sector automovilístico.