El secretario general del PSOE extremeño, Guillermo Fernández Vara, advirtió ayer de que con el nuevo sistema de pago de medicamentos por parte de los ciudadanos el Gobierno regional «ha decidido que el déficit lo financien los pensionistas», por lo que «la parte más débil de la sociedad va a estar financiando el sistema sanitario».
Vara explicó que el sistema que hay en la región de receta electrónica y el Proyecto Jara, «que son también parte de la herencia recibida -apostilló- permite perfectamente que los pensionistas no tengan que financiar la sanidad extremeña más allá de su obligación de pagar el 10 por ciento hasta una determinada cantidad», recoge Europa Press.
Así, tras recordar que hay 130.000 pensionistas con pensiones mínimas, insistió en que «la parte más débil de la sociedad va a estar financiando el sistema sanitario de los demás con sus escasos recursos».
Fernández Vara definió al consejero de Salud y Política Social extremeño, Luis Alfonso Hernández Carrón, como «el hombre de negro que es el ejecutor de las políticas» del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y que «ha decidido que sean los pensionistas quienes financien una parte del sistema sanitario». Aseguró también que las últimas medidas tomadas, entre las que citó el pago de medicamentos, que el transporte desde algunas zonas rurales para acudir a estudiar a los institutos no sea gratuito o cierre de PAC, entre otras, «no son meras medidas puntuales».
Ninguno quedará fuera
El vicesecretario de Organización del PP de Extremadura, Juan Parejo, contestó que ningún ciudadano de la región se quedará fuera del sistema público sanitario y recordó que «50.000 extremeños no pagarán por sus medicamentos».
Parejo pidió a Fernández Vara, prudencia ante temas como la sanidad pública y manifestó que en el año 1998 el PSOE se aferró a otro tema delicado como las pensiones «orquestando una campaña para amedrentar a la sociedad». El dirigente del PP subrayó que su partido «hizo en su día sostenible» el sistema de pensiones y que «lo va a volver a hacer» con la sanidad pública además de «garantizar que ésta sea perdurable y de calidad».
Con «esta medida, según él, se consigue una mayor equidad» en la prestación farmacéutica ya que, explicó, las personas «pagarán más o menos, e incluso nada, del coste de sus medicinas, en función de la renta».