En
víspera de vacaciones de verano y
operación salida, y con el aumento del IVA también amenazando. De esa forma subieron ayer oficialmente los carburantes en Extremadura merced a un artículo de la
Ley de Medidas Urgentes en Materia Tributaria aprobada hace ocho días en el Parlamento regional con los votos a favor del PP e IU, y el PSOE en contra; la región se sitúa entre las comunidades que aprovechan al máximo permitido el
céntimo sanitario.
Este recargo se implantó el 1 de enero de 2011 por parte del gobierno socialista de Fernández Vara con la oposición entonces del PP, y se aplicaron dos céntimos en el gasoil y 2,4 en la gasolina; desde ayer el gravamen se iguala en ambos carburantes a 4,8 céntimos el litro, y un depósito de 60 litros cuesta ahora 1,68 euros más llenarlo de gasóleo. Si es de gasolina 1,44.
La medida pasó generalmente inadvertida entre los ciudadanos y causó algo de desconcierto incluso entre algunos propietarios de estaciones de servicio, que ignoraban que entrara en vigor ayer y criticaron la elección de una fecha contablemente incómoda que complica el cierre de cuentas del segundo trimestre; no se explican que no se haya esperado a mañana, 1 de julio.
No ha sido bien recibida entre los consumidores pero tampoco entre los empresarios independientes, tengan contrato (abanderadas) o no con alguna gran petrolera como son por ejemplo Cepsa y Repsol. Casto Bravo, presidente de la asociación regional de empresarios de estaciones de servicio, asegura que cualquier subida de los precios les perjudica a ellos porque inmediatamente retrocede la venta, y al fin y al cabo los gastos fijos de la instalación corren por su cuenta.
En lo que va de año la dispensación de carburantes ha descendido un 25% en la región. «Ahora no te llegan más que clientes que ponen diez, quince o veinte euros». Apurando los precios y los descuentos al máximo porque suelen pagar con tarjeta de crédito, exigen el descuento de los puntos acumulados y en algún caso piden además factura de IVA.
La aplicación al máximo del céntimo sanitario viene acompañada del habitual incremento de precios al inicio del verano, que las petroleras practican para aprovechar la temporada alta del año, y se cierne además un aumento del IVA que está al caer.
En gasolineras fronterizas como la de José Manuel Carretero en Valverde del Fresno, entre unas cosas y otras la ventaja competitiva con los surtidores lusos se va esfumando. El precio por litro se aproxima y pronto lo hará también el IVA, con lo que al sector de clientes portugueses empieza a dejar de tenerles cuenta hacer unos kilómetros para rebosar el depósito.
Parece como si alguien hubiera dado un pistoletazo de salida para que las comunidades se apresuren a servirse todas del gravamen máximo de 4,8 céntimos por litro autorizado; el sábado pasado entró en vigor en Andalucía, una comunidad que además se opone a devolver parte a los transportistas profesionales, una compensación que por contra será del 80% en Extremadura. Canarias es la única comunidad que no cobra recargo junto al País Vasco.
Otros impuestos
La ley extremeña de Medidas Tributarias entró en vigor ayer excepto la modificación del IRPF y el tributo a los bancos (próximo 1 de enero), y del Patrimonio (31 de diciembre). Los nuevos impuestos al consumo de agua, y a residuos sólidos en vertedero, empiezan a aplicarse mañana 1 de julio, aunque por su complejidad hay que organizarlos con los ayuntamientos y sacar reglamentos que lo aclaren.