Decenas de miles de personas han tomado Caya en este tramo final de la feria. Los niños, acompañados por padres y demás familiares, fueron los que disfrutaron de las atracciones y tómbolas a primera hora de la noche. Los jóvenes también abarrotaron los locales instalados en el recinto ferial. La prueba está en las colas que se formaron en algunas de las casetas de marcha.
Hasta una hora duró la espera en 'El 5º pino' y 'El salero', dos de los recintos que acogieron un mayor número de visitantes. En algunos locales, la entrada costaba 5 euros, con derecho a una consumición, y fueron muchos los pacenses que se animaron a traspasar la puerta en una de las noches más festivas del año.
El éxito se repitió en la zona destinada al botellón, una inmensa explanada en la que se reunieron miles de jóvenes para compartir la noche de San Pedro, una festividad que este año se ha recuperado al coincidir San Juan con un domingo.
Durante la noche también funcionó con fluidez el autobús urbano. En las horas punta era difícil tomarlo en Sinforiano Madroñero con destino al ferial, puesto que se trataba casi de la última parada antes de iniciar el recorrido a Caya. Pero en general funcionó bastante bien tanto a la ida como a la vuelta, al igual que ocurrió con el servicio de taxi.
En cuanto a incidentes, la madrugada del jueves al viernes estuvo más tranquila que la del pasado sábado. Según fuentes de Cruz Roja, el dispositivo de seguridad y sanitario que ha puesto en marcha en coordinación con el Ayuntamiento de Badajoz atendió la madrugada del viernes a 32 personas, todas ellas por patologías leves. Seis de ellas fueron atendidas por la ingesta masiva de alcohol.
Sin embargo, lo que más problemas causó a quienes decidieron acudir al real pacense fueron los cristales de vasos y botellas arrojados en distintas zonas del ferial. Quince personas sufrieron lesiones y cortes provocados por estos restos, que en algunas ocasiones necesitaron puntos de sutura.
Además de realizar estos servicios, Cruz Roja también atendió a un herido leve derivado de una reyerta que se produjo en el recinto en torno a las 5 de la madrugada.
A pesar de estos incidentes, las mismas fuentes aseguran que la noche transcurrió con normalidad, sin destacar problemas importantes.
El éxito se repitió en la Feria de Día que se celebra en el Casco Antiguo. Ayer fue una de las jornadas con más éxito de público en los bares de la zona centro. El ambiente conquistó las calles, ya que la bajada de las temperaturas permitió de nuevo que los pacenses y visitantes disfrutasen de las terrazas e incluso algunos se animasen a bailar en la calle. Desde primera hora de la mañana se adivinaba que iba a ser un día importante para el Casco Antiguo, ya que la mayor parte de los bares decidieron no abrir a la hora del desayuno, como hacen habitualmente, para reservar sus recursos de cara al mediodía.
Avanzada la mañana, comenzaron a abrir para preparar las terrazas, y a las dos de la tarde conseguir una mesa era difícil. La fiesta se alargó, como es habitual, hasta la noche, ya que después de comer muchos clientes decidieron quedarse de copas por los pubs del centro.
Se espera que hoy sábado, última jornada de feria, sea otro día grande. Por este motivo, Cruz Roja lanza un llamamiento a quienes van a acudir este último día al recinto ferial para que extremen las precauciones y puedan evitar situaciones que estropeen una jornada festiva. Se recomienda a los usuarios la utilización de un calzado cómodo y cerrado, así como el consumo responsable de alcohol.