José Tomás toreó ayer en la plaza de toros de Badajoz. Fue su primer compromiso esta temporada y uno de las tres comparecencias que tendrá a lo largo de este año. El diestro de Galapagar despierta el interés de la mayoría de los aficionados a los toros e incluso de aquellos a los que no les gusta el toreo pero que se sienten atraídos por su figura. Es por ello que el encuentro de HOY en 'Lo nuestro' no podía ser otro que el análisis de su figura por dos profesionales de la tauromaquia y de la comunicación: el periodista Álvaro Acevedo y el escritor Santi Ortiz.
El primero fue novillero y actualmente publica sus textos en las revistas '6 toros 6' y 'Cuadernos de Tauromaquia'. Ha sido además colaborador de numerosos medios de comunicación. El segundo es onubense, aunque tiene raíces extremeñas en la localidad de Olivenza, fue matador de toros y actualmente ejerce la crítica taurina y ha publicado varios libros sobre José Tomás.
Santi Ortiz calificó al diestro madrileño como 'la estatua' por su capacidad de autocontrol, eliminar cualquier gesto de duda o incertidumbre o controlar sus gestos de manera que parece que torea con el cuerpo y dolor de otro. «Todo ello es consecuencia de su personalidad», aseguró el escritor.
Según él, nunca ha visto una tarde en la que no haya cumplido esa máxima de torear como si fuese una estatua pues incluso en la temporada pasada, que fue de tránsito para Jose Tomás, demostró su pureza. De la tarde de ayer, el escritor manifestó que se unía un torero que venía de la muerte como el matador de Galapagar, otro que demostró la fuerza que tiene para salir de una cornada grave, como Juan José Padilla y un tercero, 'El Juli' que iba a hacer el paseíllo pese a que los médicos le recomendaron no hacerlo por su luxación de clavícula. «Todos ellos buscan estar por encima de los sueños. Tienen la capacidad de soñar y de hacernos soñar», apostilló.
Torero diferente
Ortiz relató que había un antes y un después de José Tomás a lo largo de sus años de trayectoria, hay una continuidad en su tauromaquia pero también ciertos matices importantes que le hacen ser un torero diferente. Destacó su faceta de restaurador, pues restauró la pureza del toreo, la lidia con la mano izquierda y el respeto al rito pero también su labor como creador, porque no se limita a recuperar cosas sino que cambia el sitio del toreo.
«Ese José Tomás tiene una culminación en el que viene después de 2007 y tiene la osadía de tener una tauromaquia que pasa la concepción del toro a un segundo plano. Es su forma de acercar el toreo hacia el mañana», destacó Santi Ortiz que aseveró que todo eso le había traído ciertos problemas pues al ser un adelantado a su época había recibido muchas críticas al salirse, por así decirlo, de la norma establecida.
No olvidaron comentar la polémica sobre los derechos de imagen en la televisión. Señalaron que es un torero con una clarividencia absoluta y emprendió la batalla en este tema en solitario. Ahora, tras su vuelta a los ruedos, son muchos los que han comenzado la misma batalla. «El Juli y Miguel Ángel Perera son los dos que lo han llevado a sus últimas consecuencias», puntualizó Álvaro Acevedo.
En este sentido comentaron que él siempre que torea llena la plaza y quizás esta temporada, por la crisis y por otros atractivos, el diestro de Galapagar quería que se colgase siempre el cartel de no hay billetes por lo que había recortado el número de comparecencias para no perder la expectación. «Van a ser tres tardes importantes, una con El Juli, otra con Morante y una tercera en solitario. Su compromiso se sustenta con lo que le haga al toro, no es aparecer en la plaza, sino lo que él le haga al toro», puntualizó el periodista de '6 toros 6'.
Preguntado sobre la sensación de que cuando uno ve en una corrida a José Tomás presencia un hecho histórico, Santi Ortiz dijo que era algo que había acompañado a los toreros grandes, de época, como Paco Ojeda, aunque mandó poco tiempo. «Cuando en El Puerto de Santa María preguntas por la corrida del viento, todos recuerdan una tarde en la que el de Galapagar cortó cuatro orejas en una jornada de levante», recordó el escritor, diciendo de esta manera que es un torero que pasa a los anales de la historia del toreo.
Por su parte, Álvaro Acevedo dijo que se trata de un fenómeno social, comparable al de Manolete y 'El Cordobés'. Un interesante torero que había conseguido atraer a los aficionados pero también a otros personajes del mundo del arte y la cultura, sin olvidar a los profesionales para los que se había convertido en un torero de culto.