La Junta de Extremadura solamente va a arreglar este verano «lo estrictamente indispensable» en los colegios públicos de la comunidad autónoma. Así de claro lo ha manifestado a HOY la Consejería de Educación y Cultura, que asegura que únicamente va a solventar las necesidades más urgentes.
El porqué de tal limitación se encuentra en la sobreejecución de los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (Feder) destinados a infraestructuras sociales, que ha llevado a cabo el anterior Ejecutivo regional del PSOE, según la explicación que se ofrece desde la actual Administración del PP.
Los datos que manejan los actuales gestores de la educación pública extremeña señalan que el dinero Feder destinado a educación y sanidad «se ha sobreejecutado en un 179,88%», de manera que no solo están atados de pies y manos para actuar ahora, sino para hacerlo de aquí a 2013, que es el período hasta el que se concedieron. Tal situación supone que no se dispone de fondos para infraestructuras previstas y que tampoco se puede hacer una reprogramación de los mismos por parte del Gobierno actual.
A pesar de ello la Junta asegura que va a hacer el esfuerzo de actuar durante las vacaciones de verano allí dónde más se necesita, por ejemplo en colegios como el León Leal Ramos de Casar de Cáceres, en el que los alumnos de Infantil tuvieron que ser reubicados fuera de su pabellón a mediados del pasado mes de diciembre después de que se cayera la bovedilla de una de las aulas. La dirección del centro y la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) llevan reivindicando el arreglo durante todo el año, pero las clases se han terminado y no han podido verlo.
«El centro no tiene ninguna confirmación oficial de que vaya a hacerse el arreglo», apunta Lola Ollero, miembro de la AMPA, que a pesar de todo quiere confiar en que se va a llevar a cabo.
La Junta asegura que sí lo hará durante este verano, «saneando las bovedillas que tienen riesgo de rotura, colocando una tela metálica de acero tipo gallinero anclada al forjado como medio de contención de roturas previsibles y un falso techo de pladur anclado a las viguetas con el mismo fin», expresa por escrito desde la consejería de Educación.
Otro colegio que espera respuesta es el Santísimo Cristo de la Salud de Hervás, inaugurado hace tan solo seis años y que desde el principio presentó problemas, tal y como asegura Sara Zúñiga, de su AMPA. Sin embargo, en todo este tiempo, las deficiencias solamente se han ido tapando, sin resolverlas de manera definitiva.
En el caso de este centro hay acumulación de agua en la cubierta o en el pasillo, además de que la lluvia entra incluso al interior del edificio llegando a hacer charcos en aulas y pasillos; los baños para los más pequeños son escasos y los adultos ni siquiera disponen de urinarios, al tiempo que el sistema de calefacción es deficiente e insuficiente, según cuentan los padres.
Se trata solamente de algunas de las deficiencias que recogen en un informe redactado por los padres, en el que se detalla el estado de un colegio que a pesar de su juventud definen como centenario por los desperfectos que presenta el mismo.
En este caso, la Junta de Extremadura señala que se trata de problemas «provocados por una mala ejecución de la obra por parte de la empresa constructora y la legislación vigente responsabiliza al contratista de los vicios ocultos de la construcción».
Con ese argumento por delante, lo que ha hecho el Gobierno ha sido notificar a la empresa responsable la necesidad de que subsane los daños, una medida que la AMPA no cree que vaya a tener respuesta positiva. Por eso quieren volver a reunirse con representantes de la Administración autonómica, para contarles lo hartos que están de una situación con la que no quieren reencontrarse en septiembre.
«Estamos hasta las narices, solamente tenemos el apoyo del Ayuntamiento, que está pidiendo una segunda cita a la Junta pero sin que obtenga respuesta. Por nuestra parte, seguiremos insistiendo y por supuesto, entendemos que los presupuestos son muy ajustados, pero no estamos dispuestos a que nuestros hijos pasen un curso más en estas condiciones».
Los institutos de Secundaria Luis Chamizo de Don Benito y Castelar de Badajoz también se van a arreglar a lo largo de este verano. En el primer caso sustituyendo la cubierta que se desprendió en el salón de actos y en el segundo para solucionar la evacuación de las aguas pluviales.
En el colegio pacense Santo Tomás de Aquino se va a reparar parte de la red de saneamiento, mientras que en el Castra Caecilia de Cáceres se levantará el muro que cierra el recinto escolar y que se derrumbó en octubre sin que hasta ahora se haya repuesto.
Se está buscando también solución para el colegio San Isidro de la localidad de Valdivia, donde la población se manifestó el pasado mes de abril pidiendo una reforma integral que acabe con los daños de un edificio que pasa del medio siglo. En este último caso, como la Junta no dispone de dinero para tirarlo y levantar uno nuevo, se están estudiando posibilidades como llevar a cabo una redistribución de espacios; hasta dar con la solución más acertada no se empezará a redactar el proyecto previo a una ejecución «que podría iniciarse este verano», según se señala desde Educación.
La lista es más larga
No se trata sin embargo de los únicos centros de estudios que están pendientes de mejoras. Comisiones Obreras apunta también la necesidad de que las máquinas entren en el Meléndez Valdés de Don Benito; el Cerro de Reyes, San Fernando, Nuestra Señora de Bótoa y Abril en Badajoz; el CEIP De Gabriel en Gévora; el CRA Garcíaz de Herguijuela; en Cáceres en el Dulce Chacón; en El Manantial de Escorial y en los colegios de Zorita y Portaje.
Desde el sindicato de enseñanza PIDE, además, se apunta la necesidad de terminar de arreglar la cubierta de Las Eras, en Malpartida de Plasencia.
La Junta tendrá que determinar si a los arreglos de estos y otros centros se les puede poner la etiqueta de urgentes, con el fin de establecer una lista de prioridades.
El arreglo del patio del San José de Calasanz de Badajoz ha sido una de las últimas en considerarse de urgencia, de manera que el arreglo de su patio, que estaba presupuestado desde 2008, se ha llevado a cabo cuatro años después. Se ha aprovechado además para quitar la base de hormigón sobre la que se apoyó la grúa cuando se construyó el edificio, hace 27 años, acabando con el riesgo que en todo este tiempo ha presentado.