Solo vale ganar. Una victoria es lo único que separa al Extremadura del ansiado ascenso a Segunda B. El 0-1 de la ida obliga a los de Agustín Izquierdo a ganar esta tarde en Sanlúcar de Barrameda para conseguir el objetivo por el que llevan peleando casi un año.
No será una empresa nada fácil porque el equipo gaditano no pierde en su estadio desde hace año y medio. De hecho esta temporada ha ganado en El Palmar todos sus partidos a excepción de uno en la liga regular en el que empató con el San Roque de Lepe y otro en el primer partido de la fase de ascenso en el que también empató, a cero, ante El Prat.
A pesar de todo, el equipo de Almendralejo confía mucho en sus posibilidades. La plantilla azulgrana está compuesta por jugadores con mucha experiencia y saben que en un partido de fútbol pueden influir muchos factores que acaban condicionando el resultado final y es que hace dos semanas estos mismos jugadores ya fueron capaces de eliminar al Espanyol B en Barcelona cuando todo estaba en su contra.
Una de las bazas que intentarán aprovechar es la posible ansiedad del rival ante un resultado igualado, toda vez que tras su victoria en el Francisco de la Hera comenzaron a saborear la posibilidad del ascenso.
La expedición azulgrana partió en la tarde de ayer hasta Jerez de la Frontera donde montaron su cuartel general hasta unas horas antes del partido. Agustín Izquierdo ha desplazado a toda su plantilla por lo que de los veinte futbolistas cuatro se quedarán en la grada. Uno de ellos probablemente será Ruiz que cayó lesionado el pasado domingo y será muy complicado que llegue al partido. Esta ausencia obligará a Izquierdo a recomponer su defensa manteniendo a la pareja portuguesa de centrales para pasar a Troyano al lateral izquierdo y otorgándole la titularidad en el lateral derecho, después de ocho meses, a José Cayado.
Por su parte el que parece haberse recuperado es Jorge Zafra, que también tuvo que retirarse lesionado, aunque finalmente podrá estar en el once inicial.
Dos décadas de espera
Pero al Extremadura le espera una visita muy complicada a una localidad, la de Sanlúcar de Barrameda, que quiere asaltar y revivir 20 años después su vuelta a la Segunda División B. Después de una temporada impecable en liga regular, y de su tropiezo en la primera eliminatoria de los playoffs contra el Prat, el municipio gaditano se engalana y se prepara para lo que puede ser una fiesta en toda regla si se confirma y se hace realidad el 0-1 cosechado por el Atlético Sanluqueño en Almendralejo.
Se han agotado todas las localidades, por lo que El Palmar estará a reventar con 6.000 almas, quizás alguna más, para animar a los verdiblancos en pos del objetivo máximo de esta temporada. Se esperan más de 200 aficionados extremeños que serán ubicados en el Fondo Sur, y que podrán ser testigos de excepción de un ambiente espectacular, que empezará desde el recibimiento donde se han congregado todos los seguidores locales para apoyar la llegada del Atlético Sanluqueño. Se formará, además, una caravana de coches y banderas para lo que puede ser un día especial en la desembocadura del Guadalquivir.
El técnico José Carrete tan solo cuenta con la baja de Dani, que no ha llegado a tiempo de la lesión de codo que sufrió en la segunda eliminatoria frente al Montuïri. Aún así, y a pesar de haber razones para que la euforia se desate, el preparador anfitrión ha advertido que «no hay que lanzar las campanas al vuelo» porque el Atlético Sanluqueño sufrió en el Francisco de la Hera y el resultado todavía es peligroso, además de insistir que los azulgranas tienen en sus filas gente experimentada y el club hace dos temporadas logró ascender a Segunda B.