Otro sábado más con miles de personas en el mercadillo de la Mejostilla y con los comerciantes del centro disgustados por esta cita semanal de venta ambulante que, según denuncian, vacía las calles de público. «Claro que se nota», afirma el dueño de una tienda de la calle Pintores. Otro comerciante no tiene inconveniente en revisar los números de su caja registradora para comparar los ingresos con los de otros sábados anteriores a la inauguración del mercadillo. Y la respuesta es rotunda: «he perdido un 80 por ciento de ventas». Por su parte, la empresa del mercado cifra en 7.000 el número de visitantes de ayer, similar al primer día de apertura el 9 de junio.
El de ayer fue el primer sábado con los comerciantes en pie de guerra contra el mercadillo y contra el Ayuntamiento por haber dado la licencia. Los empresarios y su asociación Aeca insisten en que la autorización municipal es de «dudosa legalidad», como exponen claramente en la esquela que han colocado en muchos establecimientos con el encabezamiento 'Cáceres se muere'. Esta crítica ha sido respondida por el Gobierno municipal, cuyo concejal de Comercio, Jorge Suárez, ha defendido la legalidad de la licencia hasta el punto de pedir a los comerciantes que si están tan seguros de que no se cumple la legislación, deberían acudir a los tribunales.
Algunos comerciantes consultados ayer por este periódico insisten en que de nuevo han notado las calles más vacías de lo acostumbrado, a pesar de ser un sábado de verano. La responsable de una tienda se queja no tanto por su negocio, cuyos productos no se venden en el mercadillo, sino por la disminución de público en las calles: «hasta los turistas ven que no hay gente».
Promotor
Por el contrario, Antonio Salazar, uno de los promotores del mercadillo, de la empresa Mercanorba, niega las acusaciones de ilegalildad y resalta que su iniciativa «cumple escrupulosamente con la ley y tiene las bendiciones del Ayuntamiento y la Junta de Extremadura». «Nosotros hemos cumplido todas las condiciones legales oportunas y estamos amparados por la legalidad», afirma y recuerda que la licencia fue concedida por el Ayuntamiento «con la unanimidad de todos los grupos políticos y con todos los informes favorables». Señala que la instalación cuenta con puntos de agua cada 25 metros y que no necesita luz porque no se venden alimentos que necesiten refrigeración.
Salazar no cree que su mercadillo sea, pues, una competencia desleal para el comercio estable y considera que es una «contradicción» que unos empresarios, los comerciantes, critiquen una iniciativa que también es empresarial.
Respecto de la queja del comercio por su disminución de ventas los sábados, recuerda que cuando presentó su proyecto, hace dos años, solicitaba abrir los domingos, precisamente para no hacer competencia a los establecimientos de la ciudad: «nosotros propusimos abrir los domingos, pero por culpa de Aeca no fue posible». En efecto, la propuesta inicial, por queja de Aeca, contó con informe desfavorable de la Junta de Extremadura, que advirtió de que al ser una superficie comercial, con 2.800 metros cuadrados, sólo podría abrir ocho domingos al año. La Junta no lo consideró como venta ambulante ni como centro comercial abierto. Por ello, Mercanorba cambió el día y solicitó el permiso para los sábados.