Días antes de que se hiciesen oficiales los carteles de la feria de San Juan de Badajoz, el maestro Antonio Ferrera y el torero de plata Javier Valdeoro (Badajoz, 1978) daban un paseo por la finca del diestro. El matador le propuso entonces formar parte de una de sus cuadrillas para el día 24 de junio, cuando se encerrará en solitario con seis ejemplares de la ganadería de Victorino Martín.
La noticia fue muy especial para Javier Valdeoro, pues será su debut como banderillero en una corrida de toros. Además, en su ciudad y el día del patrón. ¿Qué más se puede pedir? Tan solo el triunfo de todos para hacer del próximo 24 de junio un día soñado.
Habrá quien piense que Javier Valdeoro acaba de llegar a la profesión. Nada más lejos de la realidad pues aunque apenas lleva un año como banderillero su formación taurina comenzó en 1988, cuando se inscribió en la Escuela que por aquel entonces gestionaba el Club Taurino Extremeño de Badajoz. A las órdenes de Manuel Santos 'Pitillo' y Antonio Jiménez 'Antoñete' en un primer momento y después con Armando Soares comenzó a forjarse en el oficio.
Fue novillero sin picadores y llegó a debutar con los del castoreño pero no tuvo suerte y terminó por desvincularse poco a poco de la profesión. Comenzó a trabajar y 'colgó' los trastos aunque siempre con el 'gusanillo' del toro. Tras ser consciente de que lo que de verdad le hacía sentirse pleno era el toreo, decidió hacerse banderillero. HOY contó su historia en marzo del pasado año. Meses después, y tras haber toreado unos 30 festejos, lidiará su primera corrida de toros dentro de poco más de una semana.
-Hace algo más de un año retomó su vinculación con el toreo y comenzó a prepararse como torero de plata.
-Sí, tuve que tomar la decisión de prepararme sí o sí. En esta profesión no se puede estar con un pie fuera y otro dentro. Hay que estar a tope, al cien por cien, y estoy muy contento porque tuve una preparación buena todo el año, e hice mucho campo que es algo que curte cuando faltan contratos.
-¿Le costó mucho volver?
-No, porque me encuentro bien físicamente. Lo más importante ha sido el campo porque al estar parado tanto tiempo se pierde sensibilidad, los toques, la presión de cara al animal... Todo eso hay que vivirlo. Al principio costó un poco arrancar pero siempre con ilusión y entrega, entrenando mucho.
-Debutó el 19 de marzo en Arnedo, junto a José Manuel Garrido. ¿Cómo fue la sensación de volver a vestirse de torero?
-Con mucha ilusión. Llevaba seis años sin hacerlo y la primera vez, aunque siempre vas cargado de responsabilidad y con presión, pude disfrutar muchísimo pues iba preparado y salieron las cosas bien.
-¿Cómo se preparó mentalmente para volver a torear?
-La mente es muy importante. Estar a gusto consigo mismo se consigue con el entrenamiento, la disciplina, el sacrificio... Eso en la plaza te da un poso muy especial, una tranquilidad que hace que cuando llegue el momento dado sepas lo que tienes que hacer. Te ayuda a tener la mente fría y a actuar con tranquilidad siendo más receptivo durante la lidia.
-¿Cómo se enteró de que debutaría con una corrida de toros en Badajoz?
-Días antes de que salieran los carteles. Fue muy bonito porque con Antonio Ferrera me une un vínculo especial. Es la persona que me está poniendo en el camino. Le debo muchísimo. Para mí lo del día 24 es un premio, una recompensa a mi esfuerzo y sacrificio. También es amigo a nivel personal y lo siento como una estrella que me guía en el camino que tengo que seguir. Le estaré eternamente agradecido. Estar en Badajoz el día de San Juan es un sueño hecho realidad.
-Debuta con una de 'victorino'...
-Eso lo hace aún más importante. En la ganadería solo he estado en un tentadero de vacas, pero no tiene nada que ver. Conozco la ganadería como aficionado y estoy muy pendiente de ver corridas en vídeo y le presto una atención especial.
-¿Supone un aliciente extra que sea en su ciudad?
-Claro, Badajoz es mi plaza... Nunca me hubiese imaginado hacer el paseíllo el día de San Juan en mi ciudad, con mis paisanos. Eso lo hace aún más especial, un día soñado.
-Y también una motivación para seguir luchando en la profesión.
-Sí, es un paso más que me lleva a pensar que estoy haciendo las cosas bien, que el sacrificio que llevo se está viendo recompensado estos días. Cuando me hice banderillero lo hice pensando en estos días en los que uno se siente torero, en plazas importantes, y acompañando a una figura. Esa ha sido siempre mi motivación.
-Y después de Badajoz...
-Tengo algunas cosas cerradas. Creo que puede ser un año muy bueno para mí. He estado en Madrid dos veces, con Tulio Salguero, y he toreado algún festival. No me puedo quejar, se me está dando todo bien y espero que la temporada sea buena y dé un pasito más en la profesión.