hoy.es
Sábado, 18 mayo 2013
claros
Hoy 9 / 18 || Mañana 6 / 20 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
El torero salvó al hombre

TOROS

El torero salvó al hombre

05.03.12 - 00:12 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Emoción. Pasión. Entrega. Superación. Ejemplo. Son algunas de las palabras que pueden acercarse a definir lo que sucedió ayer en la plaza de toros de Olivenza. Hablar sobre sentimientos y sensaciones es complicado y muchos se quedaron ayer mudos, conteniendo las lágrimas ante la valentía hecha torero.
Juan José Padilla volvía a vestirse de luces. De nuevo, regresaba a los ruedos y reaparecía en la plaza extremeña para disfrute de los aficionados que se agolparon desde las cuatro de la tarde en la puerta de entrada para verle pasar y comprobar que el ciclón era más ciclón que nunca y que su coraje y amor a la profesión le hacían retornar sin miedo y totalmente entregado.
Olivenza se unió a la fiesta de bienvenida al maestro Padilla y su plaza colgó el cartel de 'no hay billetes' en una tarde soleada y apacible. A las cinco y cuarto de la tarde llegaba Morante de la Puebla al coso. Poco después hacía lo propio Juan José Padilla, vestido de verde esperanza, con el parche en el ojo y el corazón en un puño. Pasó directamente a la capilla y a su salida una nube de cámaras de fotos y vídeo le esperaban. Todos querían inmortalizar el momento, recoger sus primeras declaraciones.
El diestro de Jerez se abrazó a Morante y después a José María Manzanares que llegó vestido de obispo y oro. Con algo de retraso comenzó el paseíllo. Nada más pisar el albero oliventino, la afición se puso en pie y le rindió una emotiva ovación. Las palmas de las manos dolían de tanto aplaudir, pues incluso sus compañeros de cartel quisieron ofrecerle ese merecido homenaje.
Al finalizar el paseíllo, de nuevo los tendidos se volcaron con el matador y al grito de 'torero, torero' le obligaron a salir a saludar. Más de 4.000 almas en pie, con una sola intención: darle ánimos y fuerzas a Juan José Padilla, el diestro que vio cara a cara la muerte el pasado 7 de octubre en Zaragoza y que demostró que el torero logró salvar al hombre.
'Trapajoso' era el nombre del toro de la reaparición, de la ganadería de Núñez del Cuvillo. Inspirado estuvo con el capote Padilla aunque lo que de verdad impactó a los aficionados fue verle coger los palos. La plaza se quedó totalmente en silencio para dejar hablar al torero con la muleta en la mano. Tras brindar a los médicos que le atendieron en Zaragoza comenzó la faena que no pudo ser vibrante por las condiciones del animal, soso, muy parado y sin clase en la embestida. Mató de media que resultó efectiva y paseó la primera oreja de la tarde.
Durante la lidia de ese ejemplar dos personas se marearon. En el tendido, su madre. En el callejón, su padre, que pasó a la enfermería. Demasiada emoción contenida, muchos meses de angustia que ya quedaron atrás y horas de rezos que han tenido su recompensa. Ellos son las dos personas que más han sufrido por el ciclón de Jerez y ayer todo quedaba atrás, en el recuerdo. Como un mal sueño...
Cuando de verdad pudo lucirse el andaluz fue en el cuarto, ante una plaza muy entregada. Recibió con una larga cambiada, dejando patente su valentía y estuvo muy artista con el capote, llevando al animal al caballo con chicuelinas al paso. En esta ocasión, ofreció banderillas a sus compañeros de cartel, Morante y Manzanares. Cerró él, con un par de dentro hacia fuera.
De nuevo las lágrimas afloraban a los ojos al brindar a su padre y emocionarse al darle un abrazo intenso, como si con él quisiese darle las gracias por todo y fuese consciente de las noches en vela que habrá pasado pidiendo por su hijo. De rodillas de nuevo inició la faena de muleta que tuvo de todo, en especial pasión y mucha entrega. Desde el tendido se arrancó a cantar Miguel de Tena. Cortaba otra oreja y se aseguraba la puerta grande.
Cuando llegó el momento de salir a hombros de nuevo la plaza se convirtió en una fiesta. Los toreros querían sacarle, todos deseaban acompañarle en ese momento tan especial. Antonio Ferrera, Alejandro Talavante, 'El Juli', Javier Solís, Ambel Posada, Serafín Marín, sus hermanos Óscar y Jaime, el empresario José Cutiño, decenas de novilleros y aficionados que lo arroparon hasta la furgoneta donde, asomado a la puerta escuchó los gritos de 'Fuerza Padilla'.
En la misma viajaba una persona muy especial para él: su hija Paloma, a la que entregó la oreja del cuarto de la tarde y que le acompañó desde la barrera, cerca del capote de paso de su padre. Con ella de la mano había entrado en la plaza dos horas y media antes y salía de la misma con la satisfacción de volver a hacer lo que le da la vida.
Pero la tarde tenía dos protagonistas más, Morante de la Puebla, que dejó muy buenas sensaciones ante el segundo y José María Manzanares que tapó los fallos del primero de su lote a base de oficio. Pasearon una oreja cada uno.
El de la Puebla del Río dejó dos buenas verónicas en el recibo del segundo de la tarde. Brindó a Padilla. Parecía que se iba a rajar el toro pero lo lidió por ambos pitones llevándolo muy tapado. Estuvo inspirado y artista y deleitó a la afición. Tardó en rodar el animal tras media trasera y el tendido se enfrió. Apéndice.
No lo vio claro ante el segundo de su lote, que salía con la cara alta del muletazo y embestía con brusquedad. Abrevió el torero que recibió pitos y palmas a partes iguales.
José María Manzanares brindó también a Padilla la muerte de su primero, cuya faena comenzó doblándose por abajo para irle sometiendo en la muleta. De brusca embestida, logró sacar tandas con mucho mérito a pesar de las complicaciones que presentaba el de Núñez del Cuvillo. Gran estocada y oreja para el alicantino que no pudo repetir trofeo ante el que cerró plaza.
Destacaron, una vez más, Curro Javier y Trujillo en la brega y banderillas, demostrando que son una de las cuadrillas más completas del panorama nacional. El fallo con los aceros le impidió un premio mayor.
Quisieron arroparle
En tarde vibrante, hubo muchas personas que no quisieron perderse la vuelta de Padilla a los ruedos. Entre otros los periodistas Manuel Molés y Jesús Quintero ('El loco de la colina') o el polifacético Diego Bardón. Junto a ellos otros rostros conocidos que han permanecido todo el serial como Adolfo Suárez Yllana, Ana Rosa Quintana, Nuria Roca, Raquel Revuelta...
Muchos de ellos también estuvieron presentes en la matinal en la que, ante astados de Zalduendo, hicieron el paseíllo Enrique Ponce, Antonio Ferrera y Cayetano Rivera. El extremeño conmemoraba sus quince años de alternativa, pues se doctoró el 3 de marzo de 1997 en la misma plaza, con el valenciano como padrino y Pedrito de Portugal como testigo con ejemplares de Victorino Martín.
En esta ocasión también fue una jornada muy especial para el de Villafranco del Guadiana pues su madre, Peregrina, acudía a verle por primera vez, a los ruedos. Disfrutó de la corrida junto a su marido, Antonio, en el tendido. Y es que, si uno se atiene al número de orejas cortadas, Ferrera -con cuatro- se convirtió en el triunfador del serial.
Comenzó el festejo con un discreto recibo por verónicas de Ponce. Toreó el valenciano en su estilo, sin demasiadas complicaciones y alargando en exceso una faena ante un toro que no daba más de sí.
Ferrera puso la emoción con un vibrante recibo capotero a la verónica rematado con una media a su primer toro. Destacó también en el tercio de banderillas con un tercero de dentro hacia fuera muy ajustado. Se entregó ante un toro soso, con mucho temple y un arrimón final muy valiente. Todo lo tuvo que poner el torero que paseó dos orejas tras una buena estocada.
Llegó entonces el turno para Cayetano. Le tocó en suerte un ejemplar soso y sin transmisión del que nada hizo en limpio más que prolongar una faena que no tuvo ni principio ni fin. Hubo pitos en los tendidos para el madrileño.
Muy despegado toreó Enrique Ponce al cuarto, sin arriesgar y de nuevo alargando la lidia a un toro soso y sin transmisión. Aún así fue premiado con una generosa oreja.
Comenzaron a asomar algunos bostezos en el tendido pero entonces Antonio Ferrera hizo despertar a los aficionados recibiendo al quinto con una larga cambiada de rodillas en el tercio. Verónicas, chicuelinas... Muy artista y meciendo bien el capote. Tras un buen puyazo de Dionisio Grilo, tomó los palos y destacó en el segundo, el del retrovisor, para el que pidió silencio a los músicos. El tercero, al quiebro también fue muy aplaudido.
Se rajó el toro y de nuevo le tocó poner todo de su parte a Ferrera que casi tenía él que hacer la fuerza para que el animal embistiese. En tablas se dejó lidiar. Estocada entera y dos orejas. Puerta grande merecida.
A Cayetano le tocó el mejor del encierro para cerrar plaza. Salió con algo más de raza y entrega e incluso hizo un quite por cordobinas. Puesta siempre la muleta, logró una meritoria tanda con la diestra y paseó un apéndice.
El triunfo de la feria de Olivenza vuelve a quedar patente un año más, no solo por las orejas cortadas sino por las faenas para el recuerdo y los momentos inolvidables que harán que la de 2012 siempre sea la temporada que enseñó que querer es poder y que solo el que se rinde pierde. Y Padilla jamás lo hizo.
En Tuenti

Emotivo brindis de Juan José Padilla a su padre. :: JOSÉ VICENTE ARNELAS

Hoy.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.