Apenas tienen un mes de vida y es posible que ya haya que modificarlos. Los Presupuestos regionales para 2012, aprobados el pasado 25 de enero, serán alterados con toda seguridad, como reconocieron ayer el presidente de la Junta, José Antonio Monago, y la vicepresidenta, Cristina Teniente.
En Madrid, José Antonio Monago aseguró que su Gobierno seguirá trabajando para cumplir el objetivo del 1,3 por ciento en 2012, una vez realizadas también las correcciones necesarias en el presupuesto regional para adaptarlo a las previsiones de crecimiento.
Teniente, por su parte, afirmó en Mérida que «en función de las variables que se están estableciendo tanto en crecimiento como en las cifras definitivas de déficit el Estado tendrá que corregir estimaciones para adaptarlos a los requisitos que se exigen».
«Pero nosotros no podemos concretar todavía, porque todavía no lo ha concretado el Estado», dijo a lo que añadió que es «muy aventurado ahora decir nada».
Ambos se refirieron de esta manera a la caída de los cuadros de previsiones macroeconómicas. La Junta elaboró sus Presupuestos regionales creyendo que la economía española (y la extremeña) crecería en torno al 0,8% de su PIB en este ejercicio. Sin embargo, la últimas previsiones de órganos europeos hablan de un retroceso en España que podría oscilar entre el 1% (Unión Europea) y el 1,7% (el Fondo Monetario Internacional). El Banco de España prevé una caída del 1,5%. El Gobierno hará los presupuestos estatales tomando como referencia estas previsiones.
Estos datos son claves para la elaboración de los presupuestos públicos. Cuanto menos crezca el PIB, menos actividad económica habrá y por lo tanto se recaudarán menos impuestos. En España, las comunidades autónomas reciben el 50% de todo los que se recauda en cada territorio en concepto de IRPF, IVA e Impuestos Especiales.
Todos los presupuestos públicos incluyen unas previsiones de ingresos por estas vías, que en este caso concreto quedan anticuadas en el momento que estas expectativas se ven superadas. Por lo tanto, la diferencia de 2,3% de crecimiento (tomando como referencia los datos del Banco de España), significa que Extremadura tendrá menos dinero para gastar, por lo que deberá aplicar nuevos recortes si no quiere superar de nuevo el tope de déficit permitido.
¿Cuánto? Calcularlo ahora es imposible, pero fuentes conocedoras de la situación afirmaron a HOY que el ajuste que tiene que hacer la Junta puede superar los cien millones de euros.
Esta situación tiene además un efecto inmediato, puesto que el Estado no entrega el dinero que le corresponde a las autonomías al final de cada año, sino que se lo va adelantando mes a mes en las llamadas 'entregas a cuenta'. Las cantidades que se abonan en ella son aproximadas, puesto que hasta que finaliza el año no se puede echar cuentas de cuánto se ha recaudado.
Atendiendo a las nuevas previsiones, todo indica que estos adelantos están siendo menores de lo esperado, lo que ocasiona unas evidentes tensiones de tesorería en las regiones. Es la situación que ha llevado a Cataluña a extremar sus recortes de gasto público.
Déficit
También el hecho de que el déficit público regional sea del 4,59% del PIB, 3,29 puntos por encima del tope impuesto del 1,3%, puede tener influencia sobre el Presupuesto. Fuentes de la Consejería de Hacienda afirmaron a HOY que esto por sí mismo no obligará a tomar a corto plazo medidas adicionales, puesto que se trata de endeudamiento a largo plazo ya previsto.
Sin embargo, existen muchas posibilidades de que el ministro Montoro le pida a las regiones que han superado el límite de déficit -todas menos Madrid- un plan de reequilibrio de sus presupuestos, como ya hizo el anterior Gobierno aunque con escasa fortuna.
Así, el Gobierno podría exigir esfuerzos extra a aquellas comunidades que considere que no son rigurosas con el control de sus cuentas.
Sobre déficit habló ayer también Monago, Reconoció que la cifra del 4,59% es muy abultada, pero aseguró que podría haber ascendido al 7% «de no haber actuado como ha actuado su Gobierno, con criterios de austeridad, sentido común, contención del gasto y eliminación del gasto superfluo».
De la misma manera, el portavoz del PP en el Parlamento de Extremadura, Luis Alfonso Hernández Carrón, aseguró que el padre del déficit de la región en 2011 es el mal presupuesto realizado por Fernández Vara para dicho ejercicio.
En rueda de prensa, el propio Vara recriminó a los dirigentes del PP y del Ejecutivo regional que se desentiendan tras conocerse el datos de déficit público.
«Ahora se lavan las manos y dicen que la culpa la tenemos los demás, son capaces de decir una cosa y la contraria», sentenció Vara. El líder de los socialistas extremeños subrayó que los responsables de la Junta y del PP «tendrán que dar una explicación de por qué la disminución del déficit de junio a septiembre fue mérito de ellos y de septiembre a diciembre es culpa del gobierno anterior». Al respecto, se remitió a unas declaraciones del Grupo Popular de finales de noviembre en las que se destacaba el gran éxito del Gobierno regional por haber reducido el déficit en el tercer trimestre.