Hasta ahora fue misión imposible. Las anteriores tentativas fracasaron. Sin embargo, el alcalde, Fernando Pizarro, no ceja y protagoniza el cuarto intento de devolver a la ciudad del Legado Paredes Guillén. La cuenta atrás ya está en marcha.
El crono empezó a marcar la pasada semana. Después de que el regidor local abriera la partida moviendo ficha. Fernando Pizarro remitió carta oficial al presidente de la Diputación, Laureano León, en la que le solicita que una comisión con técnicos del Ayuntamiento pueda acceder a los fondos del legado Paredes depositados en el Archivo Provincial y otros organismos y estudiar qué parte de ellos podrían regresar a la ciudad.
«Con este escrito oficial podemos decir que se inicia el proceso», declaró el alcalde. Este también reconoció que, por parte del presidente de la Diputación, «hay una buena disposición a ver la situación». A la espera de respuesta queda.
Los fondos de del legado pasaron de la Biblioteca Provincial, que lo recibió en 1919. En 1933 se hizo cargo de ellos el Archivo Histórico. Se trata de un tesoro documental, bibliográfico, histórico, arqueológico y artístico que legó a la ciudad de Plasencia Vicente Paredes Guillén, a su muerte en 1916. Fue historiador, ensayista, investigador y arquitecto diocesano y municipal a finales del XIX y principios del XX. A lo largo de su vida reunió una rica y valiosa colección.
Al no cumplir el Ayuntamiento la cláusula testamentaria de dotar de un emplazamiento adecuado y de crear una plaza de conservador catalogador del legado, este pasó a las instituciones provinciales.
Actualmente, la parte arqueológica está en el Museo Provincial y la documental y bibliográfica en el Archivo Histórico Provincial y Biblioteca Pública de Cáceres.
El fondo del Archivo Provincial está informatizado y organizado por grandes temas para facilitar la búsqueda, tales como apuntes históricos y arqueología, arquitectura y urbanismo, asuntos de América e Indias, disposiciones reales y documentación eclesiástica, económica, judicial, militar, municipal de Plasencia y otros ayuntamientos, genealogía y heráldica, notarial y tratados de diversas ciencias. Además incluye verdaderas joyas bibliográficas como el 'Tratado de Arquitectura' de Vitruvio, traducción manuscrita de Lázaro Velasco, 1564.
Con anterioridad, Cabrera en 1992, Díaz en el 2000 y del PP y el Ateneo de Plasencia, que no tuvieron apoyo del PSOE en 2004, pidieron su vuelta. El retorno a la ciudad del legado es para Pizarro un «objetivo de legislatura» que confía lograr a amparado en el cumplimiento de las condiciones que impuso el donante en la cláusula testamentaria cuando se lo dejó a Plasencia.