Cinco coches de la Guardia Civil y seis de la Policía Nacional intentaron dar el alto el martes al vehículo que terminó empotrándose contra una vivienda de la calle Virgilio Viniegra. El dato fue facilitado ayer por la Comandancia de la Guardia Civil y la Jefatura Superior de Policía, cuyos agentes lograron arrestar a dos de los tres jóvenes que ocupaban el vehículo.
El relato policial señala que el inicio de este suceso tuvo lugar en las inmediaciones de la urbanización Campomanes, que se encuentra a la altura del kilómetro 6 de la carretera de Sevilla.
Los agentes de la Guardia Civil recibieron una información alertando de la presencia de un coche todoterreno sospechoso y pensaron que podría estar cometiendo algún delito relacionado con la caza. Varias dotaciones se pusieron en camino pero el coche que despertó las sospechas inició una veloz huida en dirección a Badajoz.
En esos primeros kilómetros desatendió las señales que le lanzaron hasta cinco coches de la Guardia Civil, por lo que decidieron dar el aviso al Cuerpo Nacional de Policía para que interceptara el vehículo al llegar a la ciudad.
Un coche de la Policía Nacional lo vio a la altura de Centrowagen y comenzó a perseguirlo por la Ba-20 en dirección Portugal. En esa huida atravesó la calle Fuerte en dirección contraria y luego siguió por las calles Guadalupe, Cecilio Reino Vargas, Canela y José Giles Ontiveros antes de volver a Juan Sebastián Elcano, donde embistió a un coche de la Policía Nacional antes de chocar contra las viviendas de Virgilio Viniegra. También un coche de la Policía chocó contra el cerramiento de una empresa.
Los tres ocupantes del todoterreno huyeron a pie, pero uno fue localizado por la Policía junto a la empresa de recambios que hay al lado de Centrowagen. Otro también fue detenido en la zona por los agentes de este cuerpo policial.
Escondido en una casa
Una mujer denunció uno de los detenidos había entrado sin permiso en su vivienda y se había colado en el baño y en el salón antes de que lograra echarlo a la calle con ayuda de su hijo.
Los dos detenidos son J. A. M. C., nacido en 1975, y otro joven menor de edad. El tercer ocupante del coche aún no ha sido detenido.
Hasta ahora se desconocen los motivos por los que el Range Rover inició la veloz huida, puesto que en el interior del vehículo no había droga, armas ni objetos que indicaran la posible comisión de un hecho delictivo. Los arrestados han sido acusados de los presuntos delitos de atentado a agente de la autoridad, resistencia grave, desobediencia grave, allanamiento de morada, daño a vehículo policial y contra la seguridad del tráfico.