La agencia de calificación Moody's ha rebajado la nota de ocho comunidades autónomas, entre las que se encuentra Extremadura , que ha bajado dos escalones, de A1 a A3.
Así, las comunidades afectadas son Andalucía, País Vasco, Castilla y León, Cataluña, Extremadura, Galicia, Madrid y Murcia. Además, la agencia de calificación también rebaja la nota a las diputaciones de Vizcaya y Guipúzcoa y del Consorcio de Transportes de Vizcaya.
Cataluña pasa de una calificación de Baa3 a una de Baa2 -existe un moderado riesgo de crédito-, y la sitúa un escalón por encima del denominado bono basura.
La Región de Murcia ha visto igualmente rebajada su calificación, de Baa1 a Baa2, dos escalones por encima del bono basura.
Después de conocerse este ajuste, la Junta de Extremadura emitió una nota en la que destacó que la deuda regional continúa entre las mejores calificadas del país.
Indica el Ejecutivo regional que, con un grado A3 (buena), la deuda extremeña se sitúa al mismo nivel que la de Andalucía, Castilla y León, Galicia, Madrid y que la propia deuda nacional. Añade que la región «se ve arrastrada por la degradación de dos escalones que la agencia americana hizo sobre la nota de España hace un par de días».
Esta decisión se sustenta, según explica el Gobierno extremeño, en la reciente rebaja en la calificación de España, además de «en la fuerte correlación entre la deuda soberana nacional y la autonómica, que se refleja en sus vínculos fiscales y macroeconómicos».
Decrecimiento económico
«Así como en las condiciones del mercado financiero y en factores institucionales, como destaca la propia agencia, que también ha revisado la nota de otras 82 regiones, localidades y organismos europeos», según apunta la Junta.
Por tanto, la rebaja de dos puntos de la calificación de la deuda de Extremadura «está determinada fundamentalmente por su vínculo con la nota nacional, las propias condiciones negativas del mercado financiero, de las que las comunidades autónomas no son ajenas, y las medidas de control del déficit impulsadas tanto a nivel regional como nacional, como así señala Moody's».
Añade la Junta que en un contexto económico de decrecimiento confirmado del PIB nacional y europeo, las medidas impulsadas por la Junta de Extremadura para controlar su déficit y sanear la economía son el «camino necesario para avanzar en la credibilidad de Extremadura, tanto en los mercados financieros, como ante la Administración central y los propios ciudadanos».
«Extremadura se ha comprometido con la estabilidad presupuestaria para luchar contra el déficit y contribuir así al objetivo nacional marcado por el Gobierno central», según resalta.
Un compromiso que está plasmado en la Ley de Presupuestos de la Comunidad Autónoma para 2012, así como en las medidas impulsadas por el Ejecutivo nacional que se adopten en la región para «cumplir con las exigencias europeas y garantizar las políticas sociales».