El AVE Madrid-Lisboa estará dotado para su terminación con 2.651 millones de euros en el tramo comprendido entre Navalmoral y Badajoz. Así lo avanzó ayer la ministra de Fomento, Ana Pastor, que añadió que entrará en el plan de infraestructuras que está preparando el Ministerio de Fomento.
En la información aportada por su departamento no se hace mención al resto de la obra, el tramo comprendido entre Talayuela y la localidad toledana de Pantoja, donde la línea debía conectar con la Madrid-Sevilla.
Pastor hizo una somera mención al AVE extremeño, y por lo tanto no detalló ningún aspecto más. Tampoco dio fecha explícita de finalización de la obra. Como es sabido, ahora mismo el AVE regional no tiene plazo oficial de entrada de servicio, una vez que se rebasó el año 2010 y se desechó 2013.
Lo único cierto es que se incluye dentro del Plan de Infraestructuras, Transportes y Vivienda (Pitvi), que incluye una inversión global de unos 77.400 millones solo para carreteras y construcción de AVE y cuenta con un horizonte de ejecución hasta 2024. El plan tendrá tres vías de financiación: las aportaciones presupuestarias, los fondos europeos y la participación del capital privado, según detalló la titular de Fomento, que se comprometió a primar el «rigor de las inversiones» públicas.
En este plan también se incluyen
cuatro infraestructuras largamente demandadas por la región. Son las autovías al Levante, Huelva y Granada, y la Ronda Sur de Cáceres. No se incluye sin embargo la Cáceres-Badajoz, prometida por Zapatero a Vara en el año 2007.
Cambios
En clave nacional, Pastor denunció que a su llegada al cargo se ha encontrado una deuda en las empresas del grupo Fomento de 40.000 millones de euros. Sólo para este ejercicio, el gabinete de Pastor tiene ya comprometido un gasto de 6.173 millones. Por eso, y tras reconocer la gravedad de crisis económica que atraviesa el país, Pastor recalcó que su gestión primará la eficiencia y la rentabilidad, también la social, en ese Plan que tendrá como primer objetivo «mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y aumentar la productividad». Eso sí, dejó claro la ministra, «el tiempo de las obras faraónicas, de los convenios sin dinero, ha terminado». Aún es pronto para determinar ninguna cifra, pero los técnicos del Ministerio de Fomento manejan la estimación de unos 225.000 millones de euros como inversión global. Monto que dependerá siempre de la evolución macroeconómica de los próximos años y de las aportaciones que lleguen desde Bruselas y la empresa privada, pilares fundamentales del programa, que estará listo en julio.
Carreteras, ferrocarriles, puertos, aeropuertos, salvamento marítimo, vivienda. Todos los departamentos bajo la responsabilidad de Pastor tendrán cabida en un programa que la ministra, así lo defendió en una comparecencia ante el Congreso, aspira a que cuente con el máximo consenso posible.
Por eso Pastor lanzó el guante a todos los grupos parlamentarios para sellar, de forma conjunta, «un gran pacto de Estado». El Pitvi priorizará completar recorridos y obras que quedaron 'colgadas' en la pasada legislatura, a las que se unirán otros proyectos. Más allá de las obras concretas, el Ejecutivo buscará cambiar de mentalidad para no gastar lo que no se tiene.