El juicio por agresión sexual está fijado para el próximo 28 de febrero en la Audiencia Provincial de Cáceres. Está previsto que ese día en el banquillo de acusados se siente C. A. S. P., un hombre de alrededor de 50 años que según el ministerio fiscal violó repetidamente a un joven discapacitado psíquico de 23 años cuando estaba ingresado en la Casa de la Misericordia de Alcuéscar. El acusado pertenecía a la congregación religiosa que mantiene el centro, el Instituto Religioso Esclavos de María y los Pobres. Tras conocerse las posibles agresiones sexuales la orden religiosa le expulsó.
La Casa de la Misericordia de Alcuéscar está destinada a cuidar a ancianos y personas con discapacidad. C. A. prestaba sus servicios en este centro como cuidador. Según el relato de la Fiscalía, entre septiembre de 2009 y mayo de 2010 esta persona mantuvo relaciones sexuales no consentidas con un interno de 23 años, que ingresó en el centro en junio de 2009 y sufre un retraso mental leve con trastornos de conducta, que le determinan claras dificultades en la capacidad de discernimiento, poder razonador y juicio crítico, a lo que se añade un grave deterioro de su capacidad adaptativa. Tiene reconocida una minusvalía psíquica del 72%. Fue judicialmente incapacitado en el año 2006.
La acusación indica que valiéndose de su condición de miembro de la congregación religiosa y su puesto de cuidador, durante las siestas o las noches citaba al joven discapacitado en su habitación para obligarle a mantener relaciones sexuales. Sus encuentros siempre concluían regalando tabaco o un refresco al joven, recalcándole que debía guardar secreto.
Estas actuaciones, siempre según el escrito del fiscal, provocaron en el interno un estado de gran nerviosismo y ansiedad, que determinó que varias veces se fugara de la Casa de la Misericordia, y que una vez intentara suicidarse mediante la ingestión de pastillas. Por ese motivo estuvo ingresado durante 15 días en el psiquiátrico de Plasencia. Como consecuencia de esta experiencia se ha agravado su sintomatología previa.
Una vez que se conocieron las posibles agresiones sexuales, el juez instructor prohibió al acusado acercarse a menos de 50 metros de la supuesta víctima, decretando también que no se podía acercar a la Casa de la Misericordia hasta que no concluya el procedimiento judicial abierto por resolución firme.
La Fiscalía de Cáceres considera que C. A. ha cometido un delito continuado de abusos sexuales con acceso carnal. Tiene previsto solicitar a los magistrados de la sección segunda de la Audiencia Provincial que le condene a 10 años de prisión, prohibiéndole acercarse al joven a menos de 200 metros, así como comunicarse con él por cualquier medio durante un plazo de diez años.
Al analizar la responsabilidad civil, el acusador público considera que lo más justo es que indemnice al joven con 30.000 euros en concepto de daños morales.