El Badajoz repite los peligrosos vicios de hace un año. Acumula cuatro derrotas seguidas y está a una de igualar su peor registro de la temporada pasada. Entonces Getafe B (2-0), Rayo B (0-1), Real Madrid Castilla (3-1), Coruxo (1-2) y Universidad de Las Palmas (2-0) se encadenaron dentro de una dinámica negativa que llevó al equipo pacense a permanecer doce partidos sin ganar. Una desastrosa racha que se rompió justo hace un año, precisamente tras perder ante el Cacereño en el Nuevo Vivero el 13 de febrero de 2011. Aquella derrota supuso un punto de inflexión para salir del túnel. Una huida hacia adelante que marcó el inicio de la reacción con tres victorias consecutivas en Cuenca (2-3), ante el Atlético de Madrid B (1-0) y en Alcalá de Henares (0-3).
Una ventaja considerable
El equipo de Moisés Arteaga se mira en ese mismo espejo para evitar que la quinta derrota se consume frente al Lucena. Los blanquinegros tocaron fondo hace ahora justo un año y cayeron al puesto de promoción de descenso. Su situación es ahora mucho más tranquilizadora desde su decimotercera plaza y tres puntos más que el ejercicio anterior tras la disputa de la jornada 23. Entonces sumaba 25 por los 28 de la temporada actual, con los que delimitaba el peligro con los mismos puntos que el cuarto por la cola que marcaba el descenso. Ahora tanto la posición de promoción como el descenso la tiene a seis y siete puntos, aunque paradójicamente la cuarta plaza la tiene más lejos, a trece, uno más que el curso pasado. El líder se alejaba a 23 puntos, una diferencia mayor que la que mantiene con el Cádiz, a 21.
El Badajoz de Torres Mestre y Moisés Arteaga es más goleador que el de Adolfo Muñoz (26 por 20), pero mucho más goleado (37 por 26).
El técnico gaditano prepara el vital encuentro ante el Lucena convencido en el despegue del equipo. Villatoro y Rubén Mesa no se entrenaron con el grupo. Ambos arrastran molestias y se ejercitaron en solitario.
Ayer se celebró el sepelio por el fallecimiento de Luiqui. Durante todo el día una nutrida representación del club blanquinegro, directivos y exdirigentes, jugadores y exfutbolistas quisieron acompañarle en este último adiós. El Badajoz conocía el lunes la triste noticia de la muerte de uno de sus jugadores legendarios. La buena noticia llega precisamente desde tierras cordobesas por Rafael Rojas, que ese mismo día había sido padre por segunda vez de un niño, Gabriel Ángel.