Cerca de 50.000 pacientes del sistema de salud extremeño no acudieron durante el año pasado a la cita que tenían fijada con el especialista. No lo hicieron concretamente un total de 49.710 personas, según los datos proporcionados por la Consejería de Sanidad de la Junta de Extremadura, que no ha querido entrar a valorar las consecuencias que se desprenden de este cúmulo de ausencias.
Sí lo han hecho los profesionales que conviven a diario con una realidad para la que piden remedio, ya que no ir al médico el día en el que a uno le toca no es algo que se suela hacer por capricho u olvido, al menos en el caso de las especialidades, dicen.
Lo más probable es que quien actúa así lo haga porque ya ha sido atendido en otro servicio antes de llegar a esa fecha; en Urgencias o en otra especialidad, en los que se les habría dispensado la atención requerida en menos tiempo. Otra posibilidad es que se haya optado por acudir a una consulta privada con el mismo propósito de ganar tiempo.
En cualquiera de los casos, el dato revela un fracaso del sistema, en opinión de Pedro Hidalgo, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Badajoz, que destaca la necesidad de buscarle solución.
«Hay que planificar los recursos de la sanidad pública y también las especialidades más demandadas para evitar un tiempo no razonable de espera», señala.
Esta organización médica considera que es urgente abordar reformas por los cambios que se han producido en los la decena larga de años que han transcurrido desde que Extremadura asumió las competencias en materia de sanidad.
La consecuencia más inmediata de no acudir a la cita médica es que engordan de las listas de espera. Ocurre porque el paciente no avisa de que no va a ir, de manera que su hueco no se puede llenar llamando a otro usuario del sistema público de salud con el fin de agilizarlas; muy al contrario queda muerto, sumando más tiempo a los ya de por sí abultados listados de pacientes que quieren ser vistos por un especialista.
O sea, que lejos de desatascarlas, agudiza el taponamiento de unas listas tan gruesas como desconocidas, al menos desde junio de 2010, que es la última fecha en las que se pueden consultar a través de la web del SES.
Los últimos datos hechos públicos, con fecha de 30 de septiembre pasado, dicen que había entonces 58.038 personas en lista de espera para primera consulta con el especialista, de las que casi la mitad, 28.534, habían superado ya el plazo máximo legal de 60 días.
El SES ha requerido a los gerentes de área que tomen medidas en las especialidades más demandadas, entre ellas ginecología y oftalmología.