Plasencia Extremadura y Tenerife llegaban más que necesitados a esta cita. Ambos equipos se encontraban empatados en el puesto de colista con un bagaje de tres victorias y los dos necesitaban dar un paso adelante para no complicarse su permanencia en la Adecco Plata. Al final el triunfo se decantó de lado placentino, que fue el que más creyó en el éxito.
Los primeros compases de partido registraron la primera ventaja tinerfeña en toda la primera parte. Fue tras un parcial de salida de 4-0 del Plasencia Extremadura que neutralizó Guigou con cinco puntos seguidos. A partir de ahí, los jugadores placentinos, conscientes de su inferioridad en centímetros tras la marcha de Thornton, se fajaron en la zona como auténticos guerreros, con un inconmensurable trabajo de anticipación que les permitía robar y correr el campo una y otra vez. El Tenerife, por su parte, cuando encontraba el poste bajo, fallaba inexplicablemente canastas aparentemente fáciles, con Monroe y Elías como protagonistas. Bucando mejor fortuna, los insulares se replegaron a los 6,75 metros y allí encontraron un filón. Dos triples seguidos pusieron las tablas (13-13) y obligaron a Pedro Calles a pedir tiempo. El parón vino bien, tanto que la defensa recobró su intensidad y dio como fruto un parcial de 9-0 que cerró el cuarto en 22-13.
La defensa asfixiante local continuó en los segundos diez minutos. Al Tenerife le costaba anotar más que nunca, mientras el Plasencia, queentró en una pequeña crisis de anotación desde el perímetro, se valió de la movilidad de Iglesias y Conejero para crear espacios dentro de la zona y mantener una diferencia que se fue hasta los 14 puntos (36-22). Un tiempo muerto visitante hizo recobrar el resuello al Tenerife y a su defensa. Apretó los dientes y eso le permitió, por primera vez y única en todo el partido, correr el campo. Una sucesión de canastas fáciles cerró el segundo acto con un abierto 38-28.
Las defensas fuertes continuaron tras el descanso y en esa situación el Tenerife pareció moverse con comodidad, pero ni aun así era capaz de reducir la desventaja. Ambos equipos compitieron en desacierto de cara al aro. El Plasencia echó de menos la aportación de Fran Robles, que se quedó en blanco en el tercer parcial, ylos interiores del Tenerife seguían necesitando calibrar su pulso cuando se encontraban a un metro de la canasta. Un postrero parcial de 2-6 dejó el partido abierto de cara a los últimos diez minutos (52-43).
El Tenerife se llegó a poner a siete nada más iniciarse el último periodo, pero entonces llegó la cuarta personal de Monroe, el único que parecía con capacidad de meter al Tenerife en el partido. Quedaban siete minutos por delante y la victoria estaba en el bolsillo placentino. De la Rosa ofreció los últimos amagos de reacción, pero la verdad es que, si algo parecía más factible, es que el Plasencia Extremadura remontara los 22 puntos de 'básket-average' del partido de ida antes que el Tenerife pudiera voltear el signo del encuentro. Nadie pensaba en esa gesta, pero la verdad es que el Plasencia se quedó a 2 minutos de sacar los colores por completo a un grogui Tenerife.