La Oficina de Información al Consumidor de Villanueva de la Serena incrementó el año pasado su actividad en un 11,6% al atender 162 reclamaciones más de consumidores que en 2010. En concreto, el pasado 2011 la oficina, cuya sede se sitúa en el centro cívico de la plaza de España, atendió 1.547 reclamaciones, mediaciones o consultas, por las 1.385 del 2010.
De éstas el 84% era de vecinos de Villanueva de la Serena y el 16% restante de otras poblaciones, incluidas las tres entidades locales menores, Valdivia, Entrerríos y Zurbarán, así como de Don Benito, Campanario o La Coronada.
Por actividades, el edil delegado, Juan Cruz, señala que como viene siendo habitual tanto a nivel nacional como regional, el sector de la telefonía y las telecomunicaciones volvió a ser el más reclamado, al aglutinar 534 quejas, es decir el 34,5% del total. Un dato calificado de «disparate» por el concejal.
El propio Cruz ha señalado que ante la poca colaboración de las operadoras de telefonía para atender las quejas planteadas por el consumidor y a resolver sus reclamaciones, en 26 casos se han visto obligados desde la oficina a acudir a instancias superiores para poder satisfacer las demandas de éstos, como la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones.
Tras el sector de la telefonía, el segundo que generó más consultas fue el sector del pequeño comercio y establecimientos, con el 6,5% del total; seguido los sectores de seguros y empresas de suministro eléctrico y gas, ambos con un 4,2%; los bancos con un 4,1%; reparación de vehículos, con el 2,7% de las consultas realizadas.
En el seno de la propia oficina, se llegó a 265 conciliaciones entre las partes litigantes.
No obstante, al no llegarse a un acuerdo con la empresa que prestaba el servicio, algunas de estas reclamaciones terminaron en la Junta Arbitral de Consumo. Un sistema que sirve para dirimir los conflictos, paralelo a la justicia ordinaria, pero gratuito para el consumidor. Este año 2011 se trataron 49 casos, de los cuales 33 se resolvieron y 16 están pendientes.
Cruz apunta que el incremento de consultas demuestra que «cada vez hay más fe en la oficina y en el sistema arbitral».