El Cerro Gordo ya tiene centro de salud. Tiene 1.754 metros útiles, dos plantas y sótano y una veintena de consultas entre medicina general, pediatría o enfermería. Lo que no tiene son médicos y los vecinos están hartos.
En enero de 2010 la Consejería de Sanidad adjudicó a la Unión Temporal de Empresas (UTE) 'Centro de Salud Cerro Gordo' la construcción del edificio. Solo unos días después el Ayuntamiento de Badajoz les dio la licencia de obras y arrancaron los trabajos. El proyecto ha contado con 2,5 millones de euros de presupuesto y debía terminar en 20 meses. Eso significa que el inmueble debía estar finalizado hace cuatro meses y aparentemente lo está. De hecho los vecinos de la zona afirman que los obreros se marcharon mucho antes, hace casi ya un año, pero no hay fecha para la inauguración de este ambulatorio.
Según la Consejería de Sanidad la obra aún no está recepcionada, es decir, que aún está en manos de la empresa constructora y no ha sido reclamada por la administración. Mientras la indignación crece entre los habitantes de esta urbanización pacense.
«No hay dinero»
«No sabemos nada», se lamenta el presidente de la Asociación de Vecinos del Cerro Gordo, Javier Flores, que está acostumbrado a recoger las quejas de los que viven en la zona. «Desde nuestro punto de vista, la obra está realizada, pero lo que creen los vecinos es que no hay dinero para comprar el material y contratar al personal», añade.
Según el plan inicial, el complejo debía estar terminado a finales de septiembre y a estas alturas los vecinos del Cerro Gordo esperaban tener abiertas las puertas de su centro de salud. Para esta nueva comunidad de Badajoz es básico este servicio, ya que por el momento se ven obligados a desplazarse a San Roque para ver a su médico.
Además de esta molestia, que se ve agravada, según los interesados, por no contar con muchas líneas de autobuses, la falta de centro de salud provoca que la población del Cerro Gordo no se consolide. Según el censo municipal en esta urbanización conviven unas 2.000 personas. Sin embargo, la agrupación vecinal defiende que la población de la zona se acerca a los 5.000. La diferencia se produce, según Javier Flores, porque muchos de los vecinos no se han empadronado en su nuevo barrio para mantener a su médico habitual.
Si cambiasen de domicilio ahora pasarían a depender del centro de salud de San Roque durante un tiempo y cuando se abra su ambulatorio se verían obligados a volver a cambiar de médico de cabecera. Por esa razón hay mucho vecinos del Cerro Gordo que confiesan que continúan acudiendo a los centro de salud, por ejemplo, de la zona centro o Valdepasillas.
Este problema se ve agravado, según el representante vecinal, por la ausencia de fecha para la construcción de un colegio que también se prometió a los vecinos de esta zona. «De eso ni hablamos porque si la cosa está mal para el centro de salud, pero para el colegio», asegura Javier Flores.
Por lo demás los habitantes de la zona esperan con los brazos abiertos que al fin se vea movimiento en este edificio que aseguran que lleva meses abandonado. El exterior, que incluso cuenta con placas solares para la energía, les gusta, pero tienen ganas de verlo por dentro.
En la zona interior, cuando esté inaugurado, descubrirán en la planta baja, un área administrativa y zonas de maternidad, fisioterapia, atención continuada, área de técnicas, dos consultas de pediatría y tres de medicina general. En la planta alta habrá seis consultas polivalentes, cuatro consultas de medicina general y cuatro consultas de enfermería.