Una pacense de apellido alemán y un sevillano de «corazón extremeño» han fundado Oteara, una firma tecnológica capaz de rastrear la reputación 'online' de cualquier persona, colectivo, marca o empresa. Manuel Estellés y Marisa Wic forman el rostro humano de esta empresa extremeña con sede en Zafra. Su software sobre tendencias de opinión en la audiencia de Internet afrontará en un mes su salto al mercado.
Somos conscientes de la influencia sobre la vida real de la imagen que proyectamos en Internet. De ahí la necesidad de conocer qué se dice de nosotros. Para saberlo, bastará con suscribirse a
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Navegantes de HOY como 'Mejor idea de negocio', mostrará en pantalla una serie de resultados ordenados por su ubicación en la red: blogs, redes sociales... «Los datos arrojados podrán ser después interpretados por expertos o 'community managers', ahorrando así muchos costes», asegura Estellés.
Las empresas podrán conocer cómo funcionan sus productos y campañas, mientras que un partido político, por ejemplo, sería capaz de valorar cómo reciben los ciudadanos sus medidas y mensajes.
Oteara promete a sus clientes «un efecto directo en la cuenta de resultados, seguimiento y conocimiento del cliente, recursos para gestionar la reputación 'online', y una escucha activa».
Atrás dejan un intenso año de trabajo para desarrollar una herramienta que Manuel Estellés define «como un proceso tecnológico complejo». Después de superar los retos técnicos «gracias al nivel de nuestros profesionales», ahora se enfrentan a la comercialización. «En las prospectivas comerciales hemos encontrado empresas que están mostrando interés. La sede social de Oteara está en Zafra, aunque han abierto oficina comercial en Madrid. «Básicamente porque la mayoría de nuestros clientes potenciales están allí». También tienen previsto inaugurar una sede en Andalucía. A partir de ahí el salto sería la «internacionalización». Tienen una versión en castellano, ultiman la edición en inglés y pronto trabajarán en árabe.
No parecen tener miedo a la competencia. «Han aparecido bastantes productos en los últimos años, si bien es cierto que al ser un mercado incipiente, los clientes utilizan hasta cinco servicios parecidos para llegar a un fin común. La gran ventaja de Oraquo es que llevamos tiempo analizando el mercado, y el producto está bien definido, es potente y se adapta a los clientes», apostilla Estellés.