El Pleno del Ayuntamiento de Don Benito ha aprobado, con los votos a favor del PP y en contra del PSOE, la disolución del patronato de la colección particular del pintor dombenitense Juan Aparicio.
El ejecutivo local justificó esta decisión ante el requerimiento realizado por Hacienda ante la inactividad del citado patronato.
La portavoz socialista, Catalina Paredes, indicó que les parece «lamentable» que se haya tomado esta determinación después de una década de su creación. De hecho, recordó que el Consistorio estaba incumpliendo los estatutos del citado patronato, que se publicaron en el BOP en agosto de 2001. En concreto, esta hizo referencia al incumplimiento del artículo 11, que establece que el patronato contará con las aportaciones que el Consistorio dombenitense le asigne en sus presupuestos.
Sin embargo, recordó que en los últimos años «esta aportación ha sido de cero euros», al tiempo que afirmó que el gobierno «nunca ha demostrado voluntad política para que el patronato sirviera a los fines para los que se creó».
Por ello propuso que se mantuviese el patronato, y antes de aprobar los presupuestos, que se habilitase una partida para el mismo.
El concejal de Cultura, Manuel Núñez, apuntó que, como recogen los estatutos, en los últimos años trabajaron para lograr el apoyo de organismos y entidades para colaborar en el funcionamiento del patronato. Sin embargo, recuerda que la voluntad de la Junta de Extremadura y de la Diputación de Badajoz, gobernadas por el PSOE, y de la gente de fuera de Don Benito «fue cero». Y al ser «nula la implicación», el edil señala que «el Ayuntamiento no podía asumir el coste total». De ahí que el gobierno haya optado por la disolución,
Catalina Paredes calificó de «pobre» el argumento esgrimido por el ejecutivo para disolver el patronato, e incluso no dudó en afirmar que en este asunto «han estado cegados por motivos revanchistas y partidistas», haciendo así un vacío «a un maestro de maestros y dombenitense ejemplar», como fue Juan Aparicio. La edil socialista recordó que «fue tal la desidia, que la propia familia se vio abocada a retirar el legado de la obra del artista».
Núñez dijo que «nunca hemos sido sectarios». Prueba de ello es que «hemos editado un libro de Julio Carmona y estamos trabajando en una exposición de fotos de Carlos Rodríguez».