El Plasencia cosechó ayer una nueva derrota, en esta ocasión ante el Fontedoso Carrefour el Bulevar en el Centro de Usos Múltiples Carlos Sastre de Ávila. Los diez puntos finales no registran la verdadera diferencia, los locales tuvieron el domino del encuentro durante todo el partido y sólo cuando bajaban el pistón veían menguada su diferencia respecto al cuadro extremeño.
Un dato que seguramente no deje muy conforme a Pedro Calles es el de pérdidas de balón. Su equipo perdió 19, un número exagerado, pero más lo son los 25 balones que perdió el Fontedoso Carrefour el Bulevar de Ávila, y que no sirvieron para que el Plasencia redujera distancias. Los visitantes continúan su caída y tienen un grave déficit anotador, no logran encauzar los partidos y no llegan nunca a estar al nivel del rival. No sumar puntos es el gran problema del equipo, pero lo anímico es otro de los grandes problemas del conjunto, que no encuentra el nivel para afrontar los partidos.
El primer cuarto comenzó con un claro dominio del Ávila, que se colocó por delante con 4-0, pero a falta de 6:19 el marcador registraba un claro 12-3. En el tiempo muerto que pide el técnico visitante, les exige su presión a toda pista y gracias a eso, al buen hacer del nuevo base Faner y a los ocho puntos de Fran Robles, lograron llegar al 18-14 final. Cuatro puntos por debajo, pero habían logrado reducir la distancia con respecto a los 10 que llegaron a tener los locales.
El Ávila logró volverse a colocar arriba y se puso en el segundo cuarto 27-17. La presión visitante era buena, pero les costaba demasiado trabajo anotar. A falta de 5:45, Pedro Calles, técnico del Plasencia Extremadura, pidió un nuevo tiempo muerto al verse de nuevo claramente por debajo, 30-19. El tiempo muerto no mejora las cosas y el Ávila de nuevo lo aumenta, gracias al 35-21 tras canas de Llorente. En el tramo final de este segundo cuarto, tal y como sucedería en el primero, el Plasencia de la mano de Johan Faner logró reducir nuevamente la ventaja locla hasta el 39-30 final.
Tras el paso por los vestuarios, un triple para cada equipo. En este cuarto destacó la cantidad de faltas personales, ya que en solo cuatro minutos hubo hasta 15. Muchas de ellas muy rigurosas para el Plasencia. Desde la línea de tiros libres, ni unos ni otros pudieron marcharse excesivamente satisfechos. A falta de 2:45, el Ávila vuelve a colocarse 16 puntos arriba, 56-40, lo que representaba la máxima diferencia del encuentro. No machacó el Ávila, y el Plasencia volvería a maquillar el resultado con un Conejero muy acertado.
En el último cuarto, los extremeños lo intentaron desde la línea de 6,25. Pero serían los locales los que volverían a colocarse arriba, 62-49. El Plasencia seguía siendo un equipo estático, al que le costaba mucho trenzar jugadas y daba muchas facilidades a un flojo Ávila, que pese a ello se vio 16 puntos por arriba, 68-52. Nuevamente máxima diferencia. En ese momento aparecería Robles y recortaría distancias, tras el tiempo muerto pedido por su técnico, pero todo el pescado estaba vendido.
Cada vez está más lejos la salvación para un Plasencia Extremadura que conoce por derrotas los ocho partidos disputados hasta ahora. Dato desolador es el porcentaje de anotación en el encuentro, 36% de acierto en los tiros de dos. Otro dato más para mejorar de cara a encauzar el rumbo.