Venezuela, Turquía, CIA, Paypal, Visa, Iglesia de la Cienciología... Estos son solo algunos de los países, instituciones o empresas que han sufrido en forma de ciberataques la ira de Anonymous. A esta lista se unen ahora los bancos.
En un comunicado colgado ayer en la red, los grupos Anonymous y Teampoison anunciaban una alianza -de nombre Poisanon- para enfrentarse a la banca mundial. «Felicidades, habéis llamado nuestra atención», asegura amenazante el grupo, que avanza que se propone «tomar el control de tarjetas de crédito y donar el 99% de los fondos a obras de caridad. Los bancos estarán obligados a devolver a las personas su dinero». Como no podía ser de otra forma, la operación ha sido bautizada como 'Robin Hood', y se resume en robar a los ricos para dárselo a los pobres.
Según explica Poisanon, «los bancos han echado a gente a la calle con acciones corruptas. Cuando el pobre roba se considera violencia, pero cuando lo hacen ellos se denomina negocios». «No tenemos miedo a la Policía, al servicio secreto o al FBI. Vamos a mostrar a todo el mundo que los bancos no son seguros y tomaremos nuestro dinero de vuelta. Vamos a golpear el verdadero mal sin perjudicar a sus clientes y ayudando a otros», afirma el comunicado, antes de apuntar que «es la hora de que los bancos paguen por sus crímenes y corrupción».
De momento, los instigadores del ataque aseguraron ayer haber encontrado ya grietas en los sistemas de los estadounidenses Banco Nacional de Long Island y Banco Nacional de California, aunque ninguna de las acciones ha sido confirmado por los supuestos afectados.
Ataque a la ONU
La ofensiva de Teampoison no se reduce únicamente a la banca. En las últimas horas, ha lanzado un ataque contra la Organización de Naciones Unidas, a la que acusa de «facilitar la llegada de un nuevo orden mundial». La ONU es en realidad, según los hackers, «un senado para la corrupción global» y «un fraude».
El organismo internacional ha reconocido un ataque a uno de sus servidores. De él fueron extraídas cerca de mil cuentas de sus empleados -algunas desprovistas de contraseña, se jacta Teampoison- y colgadas en la dirección web pastebin.com. Entre los afectados, se encuentran responsables del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, Unicef o la Organización Mundial de la Salud.
Las páginas web del Parlamento y el Ministerio de Finanzas portugués también han sido víctima de los hackers. La ofensiva coincidió ayer con la votación de los presupuestos para 2012, que contemplan importantes recortes en el sector público.