Una teja convencional -de hormigón, cerámica, cumbrera o de cualquier otro tipo- a la que se ha dotado de un resalte horizontal, así como de una pieza para la compensación de vertientes. Este invento ha conseguido la medalla de plata en 'iEna 2011', uno de los certámenes de innovación mas importantes del mundo que se ha celebrado en Alemania el pasado mes de octubre.
La teja soporte universal ha sido desarrollada por Innova Extremadura, un grupo formado por Domingo Panea Medina (funcionario de Mérida), Ángel Reyes Guerrero, (constructor de Aceuchal) y José Miguel Guerrero Serrano (distribuidor de lubricante de Los Santos de Maimona). El producto está protegido por patente de invención y presentado a nivel europeo en diferentes eventos: la British Invention Show de Londres o famosa feria de Invenciones de Croacia.
El prototipo es igual que una teja convencional a la que se añade un resalte de superficie horizontal de manera que permite el apoyo en el tejado de instalaciones tales como paneles solares o equipos de climatización con la particularidad de estar anclada al forjado para dotarla de gran resistencia ante el efecto que produciría el viento contra las instalaciones.
«Cuando sobre un tejado compuesto por tejas tradicionales se pretenden colocar equipos de aire acondicionado o bien paneles solares de tipo fotovoltaico o de agua caliente sanitaria, al no existir un elemento de fijación para tal efecto, se procede a levantar una bancada de obra compuesta por ladrillos y losetas o taladrando las tejas por su parte curva; nuestro invento -dicen sus creadores- resuelve esos problemas, reduce el presupuesto de instalación y el tiempo, evitando complicaciones de filtración de agua. Solo hay que colocar las tejas necesarias, que sustituirán a las preinstaladas en la cubierta, para descansar el peso que la estructura de hormigón del edificio lo absorberá equilibradamente».
La gran novedad de la teja soporte universal es su gran versatilidad ya que, según los inventores, pueden anclarse multitud de elementos como cámaras de vigilancia, sujeción para antenas o alarmas y especialmente para la creación de un pasillo técnico por el cual podrán transitar de manera cómoda y segura los operarios de los equipos de climatización o los antenistas.
Los inventores inciden en el tema de seguridad. «Es una primicia que a esta teja se pueda acoplar un elemento de fijación de manera que un obrero se sujeta con su arnés a una línea de vida con total tranquilidad». Otra de las ventajas es que mantiene en la totalidad del tejado las funciones propias de las tejas, como son, el recibir y canalizar el agua.
Como no todos los tejados tienen la misma inclinación los inventores resuelven el problema con una pieza complementaria llamada compensador de vertiente, el cual también es reversible para buscar de nuevo el paralelismo con la cubierta en el caso de los paneles solares.
Tras su paso por el Museo de Inventos de Barcelona y la Feria de Inventores de Londres, los innovadores extremeños se fueron a la Feria iEna de Nuremberg (Alemania). El tribunal calificador les concedió la medalla de plata haciendo hincapié en la utilidad del invento para la colocación de paneles solares en los edificios de una manera muy sencilla. La Fundación Maimona se ha interesado en la apertura de una línea de negocios.