Son cerca de las once de la mañana del jueves en Villafranca de los Barros. En las inmediaciones de la plaza de toros apenas hay trasiego de personas o vehículos. Tan solo una operaria de limpieza se afana en dejar el tendido como nuevo, con la esperanza de que los espectadores lo encuentren lo más agradable posible. Y todo, por una buena causa.
La localidad pacense acoge hoy, a las cinco de la tarde, un festival taurino de carácter benéfico en el que debutarán de luces dos jóvenes del pueblo, alumnos ambos de la Escuela Taurina de la Diputación de Badajoz: Fernando Ramos y Luis Domínguez. Además la becerrada irá acompañada de una exhibición ecuestre cuya recaudación total irá a parar a manos de Cáritas Parroquial, uno de los colectivos sociales que más ayuda a los necesitados de Villafranca.
Lo llamativo es que el evento no está promovido por ningún empresario taurino sino por grandes aficionados: los que componen la peña 'El Albero' que no solo divulga la fiesta, edita revistas o celebra jornadas culturales, sino que además apoya a sus novilleros y busca la siempre estrecha relación entre la fiesta y la solidaridad.
No es la primera vez que lo hacen. Será la tercera ocasión que el dinero vaya destinado a Cáritas -la recaudación osciló en años anteriores entre los 6.000 y los 7.000 euros- pero desde 1998 organizan festejos cuyos beneficios han ido a parar a manos de las Hermanas de la Cruz, la Hermandad de la Coronada o Aprosuba, festejo con el que colaboraron y cuya idea partió de Miguel Ángel Perera. Consiguieron un total de cuatro millones y medio de las antiguas pesetas.
Precisamente Miguel Ángel Perera, diestro muy vinculado con la plaza de toros de Villafranca de los Barros, participó en varias de estas novilladas en sus inicios y llegó incluso a torear sin picadores junto a José María Manzanares. Es por ello que sigue colaborando puntualmente con esta cita con la peña 'El Albero' de la que es socio desde 1998, antes de debutar.
'El Albero' cuenta con unos 165 peñistas que colaboran en la medida de sus posibilidades con la organización de los festejos cuya idea parte, fundamentalmente, de su presidente, Baltasar Manzano, quien fue profesor de Miguel Ángel Perera en el Colegio San José y que recuerda incluso al diestro de Puebla del Prior secando charcos del ruedo con esponjas para poder torear en sus primeras etapas como novillero.
Orgullo y motivación
«Creo que es nuestra obligación como peña ayudar a los jóvenes que empiezan y además solidarizar al pueblo con los más necesitados. Hay varias instituciones y empresas que nos apoyan. Al final siempre conseguimos nuestro objetivo, que es recaudar dinero, algo que se logra año tras año gracias a que Villafranca siempre responde. Es un orgullo y una motivación para seguir trabajando», detalla Baltasar Manzano, que destaca lo especial de esta cita por el debut de luces de dos de sus paisanos. Lo único que lamenta es no poder verles salir de sus casas luciendo sus vestidos de torear, pues estará en la plaza coordinando distintos aspectos.
Precisamente poco antes de su entrevista con HOY, Baltasar -al que sus amigos y conocidos llaman 'Balta'- ha pasado por el banco para abonar los seguros, tasas y la Seguridad Social del festejo. Y es que, ni él ni Pedro Piñero, vicepresidente de la peña, son empresarios taurinos y han tenido que ir aprendiendo cómo organizar un festejo en cada festival. «Siempre nos sale algo nuevo, algo que te sorprende. Al final acabas casi estudiando la reglamentación», comenta entre risas Pedro.
Sin ir más lejos, en esta ocasión han comprobado como el nuevo reglamento exige un aval de 40.000 euros a las personas que quieran organizar un espectáculo. «Nosotros como peña tenemos número de identificación fiscal y nunca hemos tenido problemas -recuerda Baltasar- pero este años nos encontramos con que no podíamos celebrarlo y nos pusimos en contacto con el Ayuntamiento al que tenemos que agradecer su disposición para convertirse en organizador del festejo y que así nos diesen autorización por parte de las instituciones».
Lo corrobora su alcalde, Ramón Ropero. «¿Cómo íbamos a dejar a la peña y a Cáritas sin el festival?. Hemos hecho lo que teníamos que hacer, hemos dado la cara y puesto nuestro nombre porque estoy seguro de que todo va a salir bien», argumenta el edil que tiene también palabras de agradecimiento para 'El Albero' a la que califica como «el alma de la fiesta taurina en nuestra ciudad».
Pero si importante es dar una oportunidad a los novilleros y donar dinero a una entidad necesitada no menos lo es que este tipo de espectáculos son los únicos con carácter taurino que se celebran en el coso de la localidad desde el año 2008, cuando tuvo lugar la última corrida en la que actuaron Juan Mora, Emilio de Justo y Ambel Posada. «Esto es un pueblo y da para lo que da, pero sí que hemos intentado mantener la afición entre los vecinos», apunta Pedro Piñero.
La plaza de toros de Villafranca de los Barros se encuentra dentro de un parque público y se utiliza también como auditorio municipal. Cuenta con una gran pantalla ubicada en un escenario que ocupa parte de tendido de sombra para realizar proyecciones. Su construcción comenzó en 1988 no sin pocas dificultades y se inauguró oficialmente en 1992. Juan Flores -al que todos en el pueblo conocen como 'Toni'- era el encargado de obras del Ayuntamiento y vivió de primera mano su puesta en marcha.
Sin ser experto en tauromaquia, fue el encargado de desembarcar la primera corrida que se celebró y desde entonces ha crecido su afición por el arte de Cúchares y por el manejo del ganado bravo. Actualmente es el encargado de los chiqueros y aporta también su granito de arena.
Juan recuerda algunas anécdotas de las obras y cómo estaban pintando las barandillas justo el día antes de inaugurar. Apunta que el esfuerzo que hicieron el Ayuntamiento y otras instituciones fue muy grande «pero quitaron las portátiles que eran todo un peligro», apostilla. Afirma que siente un gran cariño por el coso y le da pena que no se celebren más espectáculos mientras hace memoria de los matadores de toros y rejoneadores que han pasado por el albero de Villafranca de los Barros. «No solo es bonito el festejo sino todo lo que conlleva. Es algo que se hace por afición por lo que no importa dedicarle muchas horas», argumenta.
Veinte años en 2012
Distintos empresarios, como José Cutiño y Joaquín Domínguez, gestionaron la plaza de Villafranca de los Barros que el próximo año cumplirá dos décadas. Quizás sería un buen momento para tratar de recuperar una feria a la que pudiesen acudir las figuras punteras del escalafón, algo que no es fácil y más aún en los tiempos que corren. Sin embargo, su alcalde no lo descarta.
«No tendríamos ningún problema en sacar un pliego de condiciones a principios del año que viene por si hay alguna persona interesada -detalla Ramón Ropero- pero desafortunadamente la afluencia de público a los espectáculos taurinos ha descendido bastante este año y al mismo tiempo hay que hacer un festejo que merezca la pena porque si no, los aficionados no van».
Esta tarde se espera que sí acudan muchos aficionados a Villafranca de los Barros. Los precios son populares (10 euros el tendido general y la mitad para niños y jubilados) y los alumnos de la Escuela Taurina de la Diputación de Badajoz pondrán todo de su parte para que disfruten de una de las últimas tardes de toros en Extremadura esta temporada. Mientras, Cáritas espera la aportación económica para continuar con su obra social. «Crean talleres, se compran alimentos, gestionan el reparto de ropa, adquieren mantas o chubasqueros para la época dela vendimia e incluso pagan luz, agua y alguna que otra hipoteca», explican desde 'El Albero' que recuerda una vez más con este festejos que pocos colectivos son tan solidarios como el del toro.