Apenas 48 horas antes de que el pleno de la Asamblea de Extremadura deba pronunciarse sobre la nueva dirección general de la Corporación Extremeña de Medios Audiovisuales (Cexma), entidad que controla Canal Extremadura Televisión y Canal Extremadura Radio, la coalición Izquierda Unida dio a conocer ayer un documento en el que plantea una serie de puntos sobre los que IU considera «imprescindible» el compromiso público y el consenso del resto de grupos políticos para abordar la elección del máximo responsable de la Cexma. El recurso de enarbolar un memorial de peticiones no parece el mejor procedimiento para acordar una designación oficial. Y no porque ante la ciudadanía se presente más como un 'trágala' que como una propuesta, sino porque esa actitud de «ir a por uvas y a ver al duque» que parece aplicar IU cada vez que el Partido Popular tiene que 'pasar por caja' y cuadrar la aritmética parlamentaria acaso es percibida en la calle como una contribución tal vez desproporcionada a quien tiene -no se olvide- tres diputados en una cámara de sesenta y cinco.
Al margen del nombre que propone el PP y de la bondad y generalidad de algunos de los puntos del documento de IU: ¿quién duda que la Radiotelevisión pública tiene que tener vocación de servicio público, su propia personalidad o servir al desarrollo del sector audiovisual extremeño?, ¿o quién duda que debe gestionarse con criterios de austeridad, transparencia y eficacia? IU plantea medidas contradictorias como es reducir gastos y solicitar a la vez que se cree una Escuela Audiovisual, una escuela de Radio y TV o un máster, como si tales cometidos fueran propios de la Cexma o pudieran concretarse a coste cero, mientras se recortan gastos.
Nadie puede cuestionar el derecho de la coalición a plantear todo lo que crea conveniente. Pero estas iniciativas no parecen precisamente dignas de aplauso. El PP debe tener la posibilidad de gobernar sin sufrir la sensación de que avanza por un campo de minas o que hasta el nombramiento de un responsable que debe ofrecer antes que nada un perfil técnico y profesional se convierta en una tarea hercúlea o laberíntica. ¿Si para elegir al director general de la Cexma IU plantea siete o diez puntos, qué va a plantear cuando se trate de los Presupuestos de la Comunidad Autónoma, veintisiete?
Esta 'ducha escocesa' con que parece que va a obsequiar IU al partido que sustenta al Ejecutivo extremeño puede adquirir visos de una 'pseudolegislación' paralela en la que cada acuerdo exija dar el visto bueno a una colección de 'mandamientos'. Gobernar una región, como un ayuntamiento o cualquier entidad, exige un ritmo, una dinámica y capacidad de decisión. Más aún en estos tiempos de dificultad en que las decisiones conviene no demorarlas. La sabiduría popular ha resumido muy bien la lección que puede sacarse de procesos como el que ahora plantea IU con ese chiste tan conocido en que dos amigos salen a buscar setas y cuando uno de ellos le señala al amigo un reloj de oro que ha descubierto entre la hojarasca, el otro le contesta: «¿Pero estamos a setas o estamos a Rólex?». Ahora toca elegir al máximo responsable de la Cexma, tiempo habrá para diseñar el mundo ideal de una radiotelevisión extremeña que todos queremos, por supuesto, al servicio de la sociedad, no de un partido político en concreto.