El presidente de la Junta, José Antonio Monago, anunció ayer un «recorte sustancial» en las cuentas regionales del año que viene, para el que buscará apoyo en un encuentro que va a mantener el próximo martes 6 con los responsables de las tres fuerzas políticas del Parlamento autonómico.
Su gobierno no ha recibido una herencia sino deudas, de tal manera que «estamos ante el mayor desafío económico de la historia de Extremadura».
Un reto en el que los extremeños «no van a estar solos» pero el Gobierno regional «tampoco tendría que quedarse solo».
Todo esto decía Monago al día siguiente de haber dado a conocer que en lo que va de año la Junta arrastra un déficit presupuestario de 1.240 millones de euros entre ingresos no recibidos, gastos procedentes del año pasado que no fueron contabilizados, y el desfase entre gastos e ingresos corrientes del primer semestre.
El presidente anuncia que en los Presupuestos de 2012 habrá sacrificios pero «los sacrificios de hoy serán los beneficios del mañana».
La Junta se ha visto obligada a reprogramar fondos europeos, sacando de unas partidas para poder satisfacer otras, además de recortar en otros sitios; el dinero para apoyar la creación de empresas, por ejemplo, está agotado hasta finales de 2013.
Otro ejemplo de la pésima situación económica de la Hacienda autonómica es que el año que viene hay que dedicar 111 millones de euros para devolver los préstamos bancarios, 44 millones más que este año. Y Monago recuerda que a partir de 2013, para recibir dinero de los fondos europeos las cuentas de las comunidades autónomas tendrán que estar saneadas.
Pronto las soluciones
En una comparecencia tras reunirse ayer el Consejo de Gobierno, Monago, que no quiso valorar el anuncio de recortes hecho por su compañera de Castilla-La Mancha, Dolores de Cospedal, declaró que en el caso de Extremadura lo que no hará será exagerar los ingresos a sabiendas de que no se van a realizar.
«Las cuentas tienen que cuadrar, pero no a martillazos sino con números reales, no voy a inflar partidas de ingresos a sabiendas de que no se van a ingresar, que es lo que se ha aplicado con gobierno anterior». El déficit de Extremadura podría llegar al 6,81 por ciento del PIB al cierre de este ejercicio, cinco veces por encima del límite fijado por el Gobierno central para este año.
Una vez estudiada la situación, la Junta gobernada por el PP está ya en disposición de presentar al Parlamento soluciones y abordar con ellas los ajustes necesarios para equilibrar el presupuesto y reducir el déficit.
El jefe del Ejecutivo regional manda no obstante un mensaje de esperanza a los extremeños, a los que ha convocado a un esfuerzo colectivo «histórico», en la confianza de que se podrán equilibrar las cuentas «sin recortes en las prestaciones sociales», y a la vez dinamizar la economía para que los 114.800 parados vuelvan a tener empleo.
Monago asegura que los Presupuestos de 2012 serán elaborados con rigor y sin que la Comunidad se endeude más porque «la deuda hay que pagarla».
Entre elaborar unas cuentas «de la demagogia o Presupuestos de la verdad», el actual Ejecutivo ha optado por los últimos. Aunque se le acuse de mirar para atrás «mi obligación es decirle a los extremeños cómo me he encontrado esto».
Los objetivos de su Gobierno regional empezarán a cumplirse a partir de octubre. Con un 6,81 por ciento de déficit sobre el PIB «no se puede arreglar en poco tiempo lo que otros no hicieron en veintiocho años».
El expresidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, respondió ayer que su gobierno dejó la Junta con un 2,7 por ciento de déficit «público y publicado», y que su responsabilidad en las cuentas regionales se limita solo al primer semestre del año.
Los socialistas se fueron dejando 400 millones de euros disponibles, ese 2,7 por ciento de déficit y un 55 por ciento del Presupuesto sin obligar, por lo que «todo lo que pase en el segundo semestre es responsabilidad del actual gobierno de la Junta».
Le parece inaudito que cuando faltan cuatro meses para el final del año «se tenga por consolidado ya el déficit». Sería una señal de que el Ejecutivo de Monago «no piensa hacer nada».
Si hay ese déficit es porque «definitivamente han decidido no hacer nada y no emprender ningún esfuerzo por incorporar nuevos ingresos al Presupuesto, ni tampoco van a reducir gastos de aquí a final de año».
El expresidente y secretario regional del PSOE subrayó que hay que hacer todo «menos cruzarse de brazos» pero que el actual gobierno regional intenta presentar una realidad catastrófica porque «se quieren hacer cosas después de que pase la catástrofe que son difíciles de justificar y esto el tiempo lo demostrará».
Por otra parte, Guillermo Fernández Vara pidió al consejero de Economía y Hacienda, Antonio Fernández, que «por favor no insulte» ya que como mínimo el equipo que trabajó con él se merece «un respeto»; por contra el consejero «acusa de ser tramposo a quien ha estado intentando hacer las cosas lo mejor que ha sabido y podido».
«Parece que el único interés que tuvieran en estos momentos es, por un lado insultar, y en segundo lugar sumar las cosas dos veces cuando no cuadran».