Ya van seis en un año. La última, una farmacia de Moraleja. La Junta le ha impuesto una multa de 30.001 euros, como a las otras cinco, por la cesión o venta de medicamentos a otra oficina de farmacia, lo que las equipararía a un almacén mayorista de distribución farmacéutica, algo prohibido por la Ley 29/2006.
Durante la visita de inspección sanitaria a la farmacia de Moraleja se recabó información sobre las adquisiciones y dispensaciones de los medicamentos, además de solicitar la documentación acreditativa correspondiente. En relación a las salidas de medicamentos, la Junta constató que no se realizaba a través de la dispensación con receta.
El farmacéutico manifestó a los inspectores que se han vendido básicamente a una oficina de farmacia de otra comunidad autónoma. Según las conclusiones de la Consejería, de las actuaciones realizadas y, teniendo en cuenta que se justifican en el programa de gestión las salidas de los medicamentos no dispensados a través de receta como destinadas a otras entidades distintas a los usuarios particulares, se deduce que la oficina de farmacia moralejana ha realizado una venta al mayor de medicamentos. En enero pasado, este diario informó de otras tres sanciones similares a dos farmacias en Calamonte y otra en Vivares.
«Situación asfixiante»
Cecilio Venegas, presidente del Consejo Extremeño de Colegios Oficiales Farmacéuticos, no justifica, pero sí explica las posibles causas de estas irregularidades. «Ahora se dan estas prácticas por las circunstancias de crisis. Todos los bienes con precio intervenido suben, salvo los fármacos». Venegas afirma, además, que no estaba muy claro si estas acciones eran ilegales, por lo que desde su órgano se mandó una circular para advertir a los farmacéuticos. Alude también al diferencial existente entre los precios de los medicamentos en España y en el resto de Europa.
«En nuestro país los fármacos son 2 o 3 veces más baratos, lo que abre un filón en su exportación». Explica que, por ejemplo, en la provincia de Cáceres el 40% de las boticas están en poblaciones pequeñas, y, con las nuevas medidas del Gobierno, su supervivencia va a ser muy complicada. De todos modos, Venegas reivindica la buena práctica del resto de farmacias de la región e insiste en que se trata de un asunto meramente administrativo.