Que las casetas se vuelvan a instalar en diferentes puntos del casco urbano y que estén regentadas por peñas, que el carnaval no acabe convirtiéndose en un macrobotellón y la igualdad de oportunidades en el sector de la hostelería a la hora de participar y beneficiarse de la fiesta grande morala son algunas de las reivindicaciones que han suscrito 61 hosteleros del municipio, quienes muestran su malestar por la instalación del recinto de casetas, que un año más ha concentrado el ambiente nocturno en la explanada del edificio multiusos.
Para ello han recogido firmas entre los profesionales afectados, a través de un escrito titulado 'Alegato hosteleros moralos a favor de la recuperación del carnaval tradicional'. En el mismo se recuerda que el carnaval de Navalmoral cuenta con más de tres siglos de antigüedad y que su supervivencia a lo largo de los tiempos ha sido posible gracias a la creciente participación ciudadana, ya sea a través de peñas o vecinos a título particular. Precisamente esta participación es la que aseguran que ha decaído en los últimos años, aseverando que la desaparición de las casetas en los barrios ha propiciado que los disfraces ya no llenen las calles como antes, en detrimento del ambiente carnavalero en el casco urbano.
De ahí que expresen su malestar por la evolución del carnaval, insistiendo en que se «sienten expulsados sin razón, con todo lo que ello implica en pérdidas y ausencia de participación, a favor de una organización de festejos que favorece a unos pocos en detrimento de los profesionales de la hostelería que tantos años llevan siendo partícipes activos de la fiesta y prestando sus servicios a los ciudadanos».
Caseta municipal
Aquí recuerdan que «la esencia del carnaval siempre ha estado en la calle», solicitando además que se recupere la instalación de la caseta municipal en su ubicación tradicional, la Plaza de España, con organización de actividades para todos los públicos y como lugar de encuentro y dinamización de la fiesta.
En la misma nota insisten en que «a través de donaciones para la elaboración de trajes, carrozas y comparsas y fomento del ambiente diurno y nocturno, los locales de Navalmoral, junto a las casetas de las peñas, ha sido siempre parte integrante de la fiesta», lamentando que «estos tres últimos años, desde la apertura del edificio multiusos, el centro del carnaval ha sido trasladado casi íntegramente hacia una zona del pueblo».