Segunda modificación de la Ley del Suelo de Extremadura en menos de un año. En este caso para proteger la promoción urbanística Marina Isla de Valdecañas en El Gordo y Berrocalejo, puesta en entredicho por una sentencia judicial que la Junta ha recurrido al Tribunal Supremo.
El cambio legal lo han promovido los dos grupos políticos de la Asamblea de Extremadura, PSOE y PP, y establece que los terrenos incluidos en la Red Ecológica Natura 2000, como es el caso, no tienen por qué ser obligatoriamente no urbanizables, sino que pueden ser reclasificados y construirse en ellos siempre que haya una preservación proporcionada a sus valores naturales; el cambio vale para tanto el ejemplo de Valdecañas como para cualquier otro que se produzca en el futuro.
José Luis Quintana, consejero de Fomento, explicó ayer que el objetivo es «aclarar» que la legislación urbanística autonómica extremeña pretende hacer compatibles la preservación de los valores naturales con su aprovechamiento para la creación de empleo y riqueza.
Todas las normativas urbanísticas municipales que estén en vigor, y en esta ocasión afecta la del municipio cacereño de El Gordo, tendrán dos meses de plazo para adaptarse y solicitar a la Junta su homologación con el nuevo contenido de la Ley del Suelo y Ordenación Territorial de Extremadura (Lesotex).
Los grupos parlamentarios PSOE-Regionalistas y PP-Extremadura Unida han pactado cambiar el artículo 11 de la ley mediante un procedimiento extraordinario que ayer recibió la autorización preceptiva del Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura.
La Lesotex, que ya varió en octubre pasado para entre otras cosas permitir la legalización de urbanizaciones clandestinas previo acuerdo con los ayuntamientos, lo hace ahora para evitar, según se explica en la exposición de motivos, interpretaciones inadecuadas e incertidumbres que pueden poner en peligro iniciativas de desarrollo económico y por tanto socialmente necesarias.
Construir en Red Natura
La nueva redacción del artículo 11 menciona en su punto primero que será suelo no urbanizable el que merezca protección por sus valores ambientales, naturales, paisajísticos, culturales, científicos, históricos o arqueológicos, excepto las salvedades contempladas dos puntos después, en el tercero.
En él se dice que exigen cuidado los terrenos de la Red de Áreas Protegidas de Extremadura, siempre que su normativa establezca expresamente la incompatibilidad de su transformación urbanística.
Por otro lado la «mera inclusión» de terrenos en la Red Natura 2000 (parte de la Marina de Valdecañas es una Zona de Especial Protección para las Aves, ZEPA, de la Red) «no determinará por sí sola su clasificación como suelo no urbanizable», y podrá ser objeto de una transformación urbanística compatible con la preservación de los valores ambientales necesarios para garantizar «la integridad del área». De igual modo, pretende "no impedir que el 30% de Extremadura no pueda tener un desarrollo sostenible"; así como que "80 municipios que tienen el cien por cien de su territorio dentro de la Red Natura 2000 tengan las mismas oportunidades que el resto de los pueblos y ciudades de Extremadura dentro de un desarrollo sostenible y con respeto a la legislación medioambiental", ha añadido el portavoz del gurpo socialista en la Asamblea, Francisco Macías.
El procedimiento de evaluación ambiental autorizará expresamente qué «actos de alteración del estado natural» pueden realizarse.
A partir de este cambio en la Lesotex, que se aprobará pasado mañana en un pleno de la Asamblea de Extremadura, los municipios que tengan planeamiento urbanístico en vigor, y que quieran acogerlo a los nuevos principios, deben pedir en el plazo de dos meses su homologación.
Es necesario y previsible por tanto que el Ayuntamiento de El Gordo, que ya aprobó un plan general de ordenación que autoriza la Marina de Valdecañas, consiga esa homologación.
Con este cambio en la Ley del Suelo y Ordenación Territorial tanto los promotores de la urbanización y complejo turístico, como los compradores de las propiedades, van a tener garantía de que las obras van a llegar a su término, confía el consejero de Fomento José Luis Quintana.
El pasado 9 de marzo la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Extremadura anuló el decreto de proyecto de interés regional (PIR) en el que se basó la construcción de Marina Isla de Valdecañas; resolvía así una demanda presentada por Ecologistas en Acción.
El Gobierno regional ha interpuesto un recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Al no ser todavía firme la sentencia del tribunal extremeño, el PIR está plenamente en vigor según Quintana.
El nuevo plan urbanístico de El Gordo, de 2010, amparó posteriormente la Marina Isla de Valdecañas pero la Junta, de acuerdo con el PP, ha querido fortalecer la seguridad jurídica de la actuación.
PSOE y PP justifican su decisión en el contenido del Pacto Social y Político de Reformas por Extremadura, según explican ambos grupos parlamentarios.
El proyecto Marina Isla de Valdecañas, que se ubica en los términos de El Gordo y Berrocalejo, prevé más de 500 viviendas, campo de golf y alojamientos hoteleros, y ya está casi terminado; fue autorizado mediante un plan de interés regional en abril de 2007 y actualmente hay 840 personas trabajando en las obras, según la Junta.
El ejemplo es «casi idéntico», según Quintana, al proceso que llevó el residencial Universidad de Cáceres, finalmente legalizado gracias al Plan General del municipio de la capital cacereña.