Las Villuercas se propone explotar el atractivo turístico de los Apalaches

Una representación del colectivo Sendero Internacional de los Apalaches comprueba que las formaciones geológicas extremeñas son idénticas a las que hay en Virginia (EE.UU)

ELOY GARCÍAGUADALUPE.
Las Villuercas se propone explotar el atractivo turístico de los Apalaches

A chino. Así le sonaría a cualquier vecino de la comarca de los Ibores y Villuercas que cualquier persona le asegurase que la zona es idéntica al estado norteamericano de Virginia. Sin embargo, la idea nos es nada descabellada, máxime cuando se escucha de boca de los propios norteamericanos. Precisamente ésta es la afirmación de Donald Hudson, Robert Marvinney y Thomas Urquhart, tres representantes del Sendero Internacional de los Apalaches (IAT en sus siglas inglesas) en Estados Unidos, quienes aseguran que, por su orografía, las Villuercas son idénticas a regiones de Virginia y Pensilvania, entre otras.

La visita de la comitiva norteamericana está motivada por las jornadas sobre los Apalaches celebradas este fin de semana en la comarca de Las Villuercas, que tienen como objetivo dar a conocer la iniciativa de crear este trazado en España, concretamente en la región, a la vez que intercambiar experiencias con otros países en los que la iniciativa está más desarrollada y explotada turísticamente, como es el caso de Estados Unidos, donde ya llevan cerca de dos décadas embarcados en su puesta en valor.

Apalaches en el mundo

Para aquellos que no lo conozcan, los Apalaches son unas formaciones geológicas características -como las que aparecen en las fotografías- formadas en el Palezoico. Precisamente la similitud entre las que encontramos en las Villuercas y las existentes en la costa este de Estados Unidos -con más de 3.000 kilómetros de recorrido- es una de las pruebas que existen de que hace millones años ambas zonas se encontraban unidas, pudiendo pasarse de una a otra sin hacer uso del barco o el avión, como ocurre en la actualidad.

Durante las jornadas que tratan esa circunstancia se han ofrecido diversas ponencias en el centro de interpretación de la cueva de Castañar de Ibor. Además, los participantes ascendieron hasta el pico Villuercas, donde se ubica el antiguo cuartel militar y desde donde se contemplan unas espectaculares vistas del relieve apalachense. También se ve la distribución de las distintas poblaciones de la zona. Precisamente una de las particularidades que más impactó a los norteamericanos fue la cercanía de núcleos poblacionales, así como la amabilidad y cercanía de sus gentes. «Sin duda es algo que podríamos importar a Estados Unidos. Se nota que aquí los pueblos llevan miles de años viviendo y la gente es más acogedora. En América deberíamos aprender a acoger a los turistas como hacéis aquí», reconocía Marvinney.

No obstante, no es lo único que importarían. Entre bromas y risas aseguran haberse quedado impresionados no solo por la orografía y la idiosincrasia del pueblo extremeño, sino por «vuestra cerveza y vuestra comida», mostrándose encantados por la acogida recibida.

A importar

Preguntados por qué aspecto podríamos aprender de sus 17 años de experiencia en el desarrollo del sendero de los Apalaches, señalan precisamente eso, el tiempo. «Paciencia. Es lo fundamental, y no pensar nunca que ya se ha hecho todo lo que se podía hacer. Siempre hay que aspirar a algo más y seguir mejorando, para de esta forma poder ofrecer al turista algo nuevo en todo momento», señala Hudson.

Por su parte Urquhart, fascinado por la riqueza de nuestro ecosistema en general y por las aves que planean sobre nuestras cabezas en particular, apunta la necesidad de «ayudarse y apoyarse entre vecinos», insistiendo en la conveniencia de colaboración entre instituciones de diferentes regiones para dar una continuidad efectiva al sendero de los Apalaches por las distintas regiones por las que discurre. Además de EEUU, se encuentran en Gales, Noruega, Francia, España, Marruecos, Groenlandia, Irlanda y Escocia. Los tres últimos países ya lo está desarrollando.

Las jornadas, que ayer contaron con una marcha por la ruta senderista 'Arca del Agua' y diversas ponencias sobre el relieve apalechense en la zona. Concluyen hoy con una visita al Museo de Logrosán y a la mina de la misma población. Han estado promovidas por la coordinadora del proyecto en España, Ruth Hernández, con colaboración de distintas instituciones y entidades de la zona, entre las que se encuentra la Asociación de Empresarios Turísticos Geovilluercas.

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