La plantilla de Carcesa dice que no tirará la toalla, «con Ruiz-Mateos o sin él»

Comisiones Obreras solicita que la familia del industrial andaluz sea apartada de la gestión del grupo empresarial

C. J. VINAGREMÉRIDA.
La plantilla de Carcesa dice que no tirará la toalla, «con Ruiz-Mateos o sin él»

Con Ruiz-Mateos o sin él. Las cerca de 350 familias que viven directamente de Carcesa en Extremadura no quieren supeditar su futuro al porvenir empresarial de la familia del industrial jerezano y se fijan una hoja de ruta, a través de los sindicatos, para mantener a flote la empresa. CC OO Extremadura pide ya directamente que los Ruiz-Mateos sean relevados de la gestión de las empresas del grupo que aún posee.

Delegados sindicales de CC OO y UGT de todas las sociedades de Nueva Rumasa se reunieron ayer en Madrid para analizar en detalle la realidad de las empresas y de los trabajadores y diseñar un plan de acción que contempla tanto medidas de protesta y presión como jurídicas. Comisiones entiende que lo más positivo sería entrar en la situación concursal y alejar a los actuales gestores de Nueva Rumasa de la dirección del grupo, por lo que el sindicato piensa que sería deseable una intervención de oficio.

«Se trata de aunar posiciones porque estamos en un momento muy delicado, pero si algo tenemos claro los trabajadores de Carcesa es que la empresa es rentable, es viable y tiene futuro», resume Rosario Riñones, de UGT y presidenta del comité de empresa de Carcesa en Mérida.

Viable

Riñones pone voz al sentir general de los empleados: «Es una empresa sobre la que no podemos tirar, no vamos a tirar la toalla. Con Ruiz-Mateos o sin él, ha demostrado su viabilidad porque pedidos tiene, lo que no tiene es materia prima porque los proveedores no la traen por impagos», afirma.

De hecho, la presidenta del comité de empresa de Carcesa en la capital autonómica resalta que ayer entró «una mercancía de paté y magro pero no sabemos si va a poder salir el producto final».

Ahora mismo, como anteayer informó HOY, la producción en la fábrica emeritense es casi inexistente y el trabajo se reduce a la manipulación de alimentos y envases y al etiquetado, lo mismo que sucede en las instalaciones de Montijo y Don Benito. El encuentro que hoy tendrán los representantes de los trabajadores con la dirección de Carcesa debe servir para despejar dudas sobre la jornada laboral a desarrollar a corto plazo.

De otro lado, productores extremeños de tomate que vendían a Carcesa confían en una solución para las factorías de la región y poder cobrar de esta forma los pagarés que les adeuda Nueva Rumasa para continuar con su actividad. Los agricultores recuerdan que los problemas de Ruiz Mateos afectan también indirectamente a los profesionales del campo y a los jornaleros, recoge Europa Press.

En clave nacional, los trabajadores de Nueva Rumasa se manifestarán en Madrid el 12 de marzo para reclamar a la familia Ruiz-Mateos los más de tres millones de euros que les adeuda en salarios y defender los aproximadamente 5.000 puestos de trabajo existentes. Se da la circunstancia positiva de que Carcesa es, todavía, una de las pocas empresas del grupo que está al día en el pago de las nóminas. La duda es si en marzo seguirá igual.

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