Más de 1.150.000 metros cuadrados de zonas verdes, con una media de 20 metros cuadrados por habitante, convierten a Mérida en una ciudad privilegiada. Como muestra, este dato duplica la recomendación mínima de la Organización Mundial de la Salud, que establece como necesario entre 10 y 15 metros cuadrados de zona verde por habitante.
El crecimiento urbanístico de los últimos años, pero, sobre todo, los trabajos de ajardinamiento que se llevaron a cabo durante la pasada década en el entorno de los ríos Guadiana y Albarregas, explican estos datos. Tal como recoge el Consistorio emeritense (aunque aún falta por incluir las últimas mejoras en distintos puntos), estos dos espacios aportan prácticamente la mitad de las zonas verdes de la ciudad, lo que las convierte en el verdadero pulmón de la capital autonómica.
En concreto, los jardines del Guadiana suman 320.233 metros cuadrados, mientras que los del Albarregas aportan 205.933 metros cuadrados. A continuación, la mayor concentración se da en la Zona Norte, con 153.014 metros cuadrados gracias al entorno del cementerio; seguida de Nueva Ciudad y El Prado, con cerca de 140.000 metros cuadrados, aunque en este caso es comprensible al tratarse de buena parte del núcleo urbano al abarcar toda la margen izquierda del río.
Trabajos de mantenimiento
El cuidado de estas áreas se lleva a cabo a tres bandas. La mayor parte, 971.000 metros cuadrados, corresponde a FCC, empresa adjudicataria de los trabajos de mantenimiento de las zonas verdes de la ciudad, que también se reparte con el Consistorio el adecentamiento de los alrededor de 10.000 árboles repartidos por Mérida.
Una zona de unos 20.000 metros cuadrados está encomendada al centro especial La Encina. Se trata del parque de Cruzcampo y el de San Antonio, aunque tras la ampliación prevista por el Gobierno local esta zona también pasará a la gestión directa del Ayuntamiento, que asume el resto de las áreas a proteger. En total, unos 60.000 metros cuadrados de distintas zonas verdes del centro de la ciudad, El Prado y la Zona Norte. A esto hay que sumar los últimos espacios habilitados, como en Monte Alto, María Auxiliadora y el PIR La Calzada.