El pasado sábado por la noche falleció, en la UCI del Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres, Marcelino A. G., el vecino de Villasbuenas de Gata de 78 años, que llevaba 20 días ingresado tras consumir setas venenosas.
No es la primera vez que ocurre un hecho semejante en este hospital. Lo señala Basilio Sánchez, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos del Centro: «Llevo trabajando en la UCI 27 años y en ese tiempo se han atendido aquí 8 ó 10 casos graves de envenenamiento por setas, ...y la mayoría han sido fatales». Comenta este especialista en Medicina Intensiva que la mayoría de las personas que han tratado en la UCI por consumo de hongos tóxicos procedían del norte de la provincia de Cáceres, en donde hay más tradición micológica.
Las setas con las que se habían envenenado eran amanitas phalloides o pequeñas lepiotas. En el caso del vecino de Villasbuenas no se sabe con certeza qué hongo había ingerido, «el paciente no reconoció la seta que había tomado. No se sabe bien cuál es, pero parece que se trata de una especie de lepiota».
Basilio Sánchez explica que en los envenenamientos por setas, el efecto de cada hongo es distinto, pero que normalmente cuando es un caso leve los síntomas aparecen a las seis horas del consumo, mientras que en los graves los síntomas surgen más tarde de las 10 horas de ingestión, «las leves se manifiestan con vómitos, diarreas, con problemas gastrointestinales, también hay veces que dan trastornos musculares, alucinógenos, o trastornos cardiacos».
En los casos de las intoxicaciones graves los síntomas aparecen más tarde, «hay vómitos y hay diarreas coleriformes, como las del cólera, en las que se pierde mucho líquido. Se pueden perder litros de agua. Luego se les atienden en el Hospital, se les hidrata y tienen una mejoría, pero la toxina sigue atacando al hígado y a los dos días hay un fallo hepático muy severo. El hígado ya no depura la sangre y hay un fallo en cadena del resto de los órganos. Entonces la única solución es el trasplante hepático».
En la misma época en la que fue ingresado Marcelino, una vecina de Zafra de 38 años también estuvo muy grave como consecuencia de un envenenamiento similar, pero ella ha logrado sobrevivir gracias a un trasplante de hígado.
A Marcelino no se le pudo hacer el trasplante por la edad, porque tenía 78 años, y está demostrado que los trasplantes a mayores de 70 ó 75 años fracasan.
Sánchez explica que en la UCI se hacen numerosas pruebas a los pacientes que han tomado setas venosas, pero se encuentran con el inconveniente de que cuando llegan a esta Unidad el daño hepático ya es una realidad, por eso recomienda que cuando alguien empiece a tener vómitos y diarrea tras tomar setas, no se quede a esperar una mejoría en su casa, «lo normal - insiste -, es que cuando uno vea algún síntoma, se ponga en manos del médico enseguida».