Segundo Píriz aguarda sereno la llegada del 1 de diciembre. Se enfrenta a las elecciones a rector con la misma serenidad y buen humor que le caracterizan en las distancias cortas. Aclara, sin embargo, que no lo hace porque esté confiado. Considera que tiene un 50% de probabilidades de ganar y sabe que el resultado se decidirá en una primera vuelta por motivos puramente matemáticos. Sabe que sus mejores bazas son su experiencia en la gestión, su programa y un equipo de gobierno, de los que se siente plenamente satisfecho.
-Para empezar, le planteo la misma pregunta que a su oponente, ¿qué tipo de rector sería usted?
-Quiero ser un rector que continúe cambiando la universidad. Alguien que haga muchas cosas y del que se hable, para bien o para mal. No vengo para estar con los brazos cruzados ni para transformar las cosas lentamente ni para dejar que se vayan cociendo por sí solas. Venimos a impulsar la Universidad y a cambiarla.
-Debido a su relación con el anterior equipo de gobierno hay quien piensa que su programa de gobierno puede ser continuista del actual, ¿están en lo cierto?
-No soy nada continuista. Yo he pertenecido a un equipo de gobierno durante siete años y estoy muy orgulloso, pero nuestro proyecto es absolutamente nuevo y está pensado para la universidad del siglo XXI. Tiene como base, también, los 37 años de historia de esta casa, porque todos los equipos de gobierno que han pasado por aquí han intentado hacer lo mejor para ella. Nosotros queremos apostar por lo digital, lo internacional, la docencia de calidad, la transferencia de los resultados de investigación, por las lenguas modernas, por la movilidad... Nos queremos equiparar a las mejores universidades españolas.
-¿Qué cree que aporta su proyecto como valor añadido al del otro candidato?
-Sin duda nuestro proyecto es más innovador, más fresco y, en definitiva, va a ayudar a cambiar la Universidad de una forma más rápida.
-El hecho de tener un solo oponente, ¿es estimulante o es decepcionante?
-A mí me entristeció mucho la retirada del precandidato José Miguel Coleto que es, además, compañero y amigo. Lo que podría haber sido un alivio por ser un adversario menos que pelea por el rectorado, me produjo pena. La competencia no me asusta. Hay quien dice que sólo asusta a los incompetentes y yo creo que tenemos un programa y un equipo bastante competente como para poder ilusionar a la Universidad y ganar la confianza de la mayoría. Pero no me hubiese importado que hubiese habido más candidatos y más propuestas.
-¿Cuáles son sus bazas para hacerse con el rectorado?
-La experiencia. Sé lo que es la gestión universitaria, llevo casi siete años trabajando y viajando mucho. Eso me ha dado la oportunidad de conocer muchas universidades del resto de Europa y del mundo. Por otro lado, considero que tenemos un programa muy potente. Cada vez que vamos a un centro a presentarlo, la respuesta de los compañeros es muy positiva. Creemos que está llegando a una amplia mayoría y eso es bueno.
-Uno de los mayores retos de la universidad en los últimos tiempos ha sido la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, ¿se han hecho bien las cosas?
-Se ha hecho una buena adaptación sobre el papel. Ahora hay que llevarlo a la práctica. El papel lo aguanta todo. Ha habido una implicación muy importante por parte de toda la comunidad universitaria porque nos hemos dado cuenta de que era algo trascendente.
-¿Qué será lo primero que abordará en caso de conseguir el rectorado?
-La primera necesidad será elaborar los presupuestos de 2011 y la segunda, una ley de financiación estable, por supuesto. Y ahí nos la jugamos. Tenemos que conseguir que salga adelante en unas condiciones que permitan a la Universidad una economía estable para seguir creciendo y transformándose. Lo que va a condicionar que los objetivos que marcamos en nuestro programa, que son ambiciosos, se puedan cumplir es que la ley de financiación salga adelante.
-¿Cree que la UEx vive de espaldas a la sociedad como se dice?
-Creo que son mitos que no se corresponden con la realidad. La UEx vive insertada en la sociedad extremeña y eso nos lo dicen desde fuera. En este momento tenemos más de 1.700 convenios de cooperación y educación. Después de la Universidad de Navarra, somos la segunda región más activa en ese sentido.
-Defiende que tenemos una buena Universidad, usted tiene dos hijos, ¿estudiaron o van a estudiar en la UEx?
-El mayor ya ha terminado la carrera y estudió en Estados Unidos. El pequeño tiene 16 años y se está formando en Inglaterra. El tema de la internacionalización no es un capricho mío. Yo creo que es una necesidad. Por eso inculqué en mis hijos esa inquietud por la movilidad. Eso que he querido para los míos es lo que deseo para todos los extremeños. Insisto en que el futuro pasa por conocer otras lenguas, otras culturas y establecer redes con el resto del mundo.
-¿Y cómo lograr que los investigadores no tengan que irse?
-Nosotros planteamos crear la figura del investigador independientemente de la carga docente. La plantilla de la universidad ha ido creciendo en función de las necesidades docentes, pero ahora estamos en disposición de poder crear una plantilla de investigadores, que terminen teniendo contratos indefinidos. De tal forma que la gente que tenga una buena preparación pueda tener la opción de quedarse aquí,
en la Universidad de Extremadura.