Los vecinos afectados por las molestias y el vandalismo del botellón dan de tregua hasta la próxima semana al concejal de Interior, Francisco Martín Simón, para que decida sobre el botellón del Berrocal.
Reunidos en asamblea el pasado lunes, por la plataforma ciudadana contra el botellón, acordaron darle un margen de confianza hasta ver el resultado de la reunión que celebren a comienzos de la semana entrante con el citado edil.
Abordarán la problemática situación que soportan desde hace años durante las madrugadas de los jueves, viernes y sábados, fundamentalmente.
La plataforma social lleva recogidas cerca de 1.000 firmas de residentes de las zonas del Berrocal y barrios aledaños, a favor de la eliminación del botellón del ferial. Las suscriben, visto que el emplazamiento no reúne los requisitos legales que exige la Ley de Ocio y Convivencia de la Junta de Extremadura. Hasta la fecha, no contemplan otras opciones, salvo el cumplimiento de la ley y su desaparición del enclave.
El Ayuntamiento, por su parte, aboga por regular el horario del botellón y buscarle un nuevo emplazamiento. En este sentido, se mueve para llegar a acuerdos sobre el horario de inicio y de cierre de esta frecuentada concentración juvenil de cada fin de semana en el ferial. La una de la madrugada ha sido hasta la fecha la única hora sugerida públicamente por la alcaldesa.
También trabaja para encontrarle un nuevo enclave, a medio plazo, a fin de evitar los problemas que provoca en el Berrocal. Y visto que el PGM ya prevé el traslado de este recinto junto al parque de los Cachones, puesto que buena parte del ferial actual pasa a ser terreno residencial edificable.
Objetivo
El objetivo del ejecutivo local es dar con una fórmula que permita conciliar el derecho al descanso y al ocio y cumplir la normativa reguladora. La Concejalía de Educación busca un consenso sobre esta cuestión con los padres y profesores a través de las AMPA de la ciudad.
El concejal de Juventud también lleva a cabo acciones para lograr un entendimiento con los representantes juveniles. Y el edil de Interior completa el vértice en busca de acuerdos con los portavoces vecinales de la plataforma.
De hecho, Martín Simón reconoce que la ordenanza que ponga horario y coto al botellón debe ser aprobada por el pleno municipal antes de final de año. Con toda probabilidad, será en el pleno ordinario correspondiente al mes de diciembre.
Lo más complicado de lograr será el beneplácito a la ordenanza de la plataforma y de los vecinos afectados porque estos no contemplan otra posibilidad que la eliminación del botellón del Berrocal. La clave estará en los plazos que se fijen para llevarlo hasta otro lugar.
La plataforma ciudadana tiene a su favor el incumplimiento de la Ley de Ocio y Convivencia que el emplazamiento del botellón tiene desde el traslado desde Torre Lucía en 2003. De no lograrse un consenso ahora con los vecinos, estos podrían llegar a tomar acciones de carácter legal tales como presentar solicitud de amparo a la Subdelegación del Gobierno.
El objetivo sería garantizar sus derechos frente a las concentraciones no legales del botellón en el Berrocal. Los violentos comportamientos de jóvenes botelloneros contra propiedades privadas y las crecientes amenazas a vecinos juegan a favor de estos últimos.