Esta joven madre placentina es una de las forofas de esta prenda que ella misma confecciona, una opción más económica pero, también, más ecológica, por lo que supone de ahorro en papel. Es, al mismo tiempo, más saludable, porque minimiza el riesgo de escoceduras e irritaciones en los pequeños que, además, están siempre secos. Y muy elegantes, por cierto, porque las madres se afanan en hacerles desde los modelos más divertidos hasta los más exclusivos.
La asociación 'Amamar' se ha propuesto difundir las ventajas de este protector y el próximo mes de enero impartirá un taller gratuito en el que se enseñará a confeccionarlos. «No hace falta saber coser», asegura Alma Igual, una de las mujeres que va a mostrar cómo hacerlos.
La prenda se compone de una primera capa para la que se emplea 'pull' (poliuretano laminado), un tejido impermeable y transpirable, porque está repleto de microporos. «Es lo que se utiliza para revestir los colchones de los bebés y evitar que se calen, también para la ropa sanitaria...», explican en 'Amamar'.
Una segunda parte sería la tela de cáñamo, microfibra o bambú, que va colocada entre la capa anterior y una tercera, hecha de forro polar, que es la que está en contacto con la piel del bebé e impide que se empape e irrite.
Madres enganchadas
«Cuando descubres estos pañales te enganchas», asegura Alicia Redondo, mientras muestra la estupenda colección que ha confeccionado para Darío. Los tiene elegantes, de terciopelo morado; muy alegres, como los que están salpicados de muñequitos o más 'casual', blancos ribeteados con una tira en blanco y negro, para todos los días.
Cuentan estas madres que en algunos países europeos fomentan su uso, por la vertiente ecológica que tienen. También en Cataluña, en las guarderías municipales, donde incluso se ayuda a la compra del material o de la prenda.
Sin embargo, en el resto de España, el uso está poco generalizado, hasta el punto que la mayoría de las compras, tanto de la pieza ya confeccionada como de las telas, se hace normalmente a través de Internet.
Sus adeptas le atribuyen, incluso, propiedades beneficiosas para problemas como la cadera descompensada que muestran algunos recién nacidos. «Cuando se detecta, el médico te dice que le pongas al niño dos pañales en vez de uno, para ir colocándola. Pues bien, estos nuestros, al ser un poco más gruesos, cumplen de por sí esa función», señala Alma Igual.
Una iniciativa más de la asociación 'Amamar', creada hace cinco años con el objetivo principal de fomentar la lactancia materna, recuerda su presidenta, Raquel Fatela. Sus expectativas, sin embargo, se han ido ampliando en todo este tiempo, abarcando nuevos campos de actuación como este de la confección o uso de pañales de tela.
«Son mejores que los de celulosa, no nos cabe la más mínima duda; lo mismo que la lactancia materna frente al biberón. Dar de mamar es mejor para la madre, para el hijo y también para la sociedad, por lo que supone de ahorro en médicos y en medicamentos».