Iban a destinar íntegramente los 9.000 euros de subvención que reciben de la Junta de Extremadura a iniciar la construcción de una escuela en Perú. «Pero tuvo lugar el terremoto de Haití y decidimos repartirla entre las dos causas», explica Alfredo Aranda, vicepresidente del sindicato PIDE (Profesorado Extremeño).
El tremendo imprevisto les llevó a apartar 6.955'86 euros para completar un centro escolar de la localidad de Alto Trujillo, mientras que los 3.000 restantes fueron a parar a las víctimas de la catástrofe del Caribe.
La decisión de utilizar parte de los fondos que reciben a causas solidarias se ha determinado recientemente y la intención es institucionalizar este capítulo en años sucesivos, a pesar de que, como dice Aranda, «somos un sindicato representativamente grande pero económicamente pequeño».
Una vertiente humanitaria que de puertas afuera resulta poco conocida del sindicalismo, al que se relaciona más con el movimiento puramente reivindicativo.
¿Qué significa USDA?
El dinero del sindicato extremeño va a llegar a tierras peruanas a través de la oenegé 'Foro por la Paz', a la que pertenece Mercedes Navarro, cooperante y afiliada a PIDE. «Consideramos que en un momento de crisis social es necesario apoyar la educación allí donde hace más falta», señalan los promotores de esta iniciativa.
El dinero de estos profesores extremeños va a servir para construir dos aulas para los más pequeños, niños de entre 4 y 6 años y se prevé que estén funcionando el próximo mes de noviembre. Se habilitarán en una escuela ya existente, bautizada como USDA, unas siglas que se corresponden con algo tan bello como 'Una Sonrisa de Amor'. Gracias a ella, desde hace cuatro años se atiende la formación inicial y primaria de casi 150 niños que viven en condiciones de extrema necesidad en uno de los barrios más pobres del Trujillo peruano.
Además de la educación, los niños desayunan en la escuela, con el objetivo de mejorar sus niveles nutricionales, y reciben atención psicológica para mejorar las dificultades conductuales y de aprendizaje.
El proyecto alcanza también a los mayores, sus padres, quienes participan en programas para aprender a afianzar las relaciones interpersonales entre las familias.