Seguramente será una casualidad pero lo cierto es que resulta una metáfora extraordinaria. A un lado, los viejos raíles del tren, el gran símbolo del desarrollo y la comunicación en el siglo XIX. Al otro, un flamante pero grisáceo edificio de hormigón que representa el presente y el futuro de la sociedad de este siglo. Allí, en Almendralejo, está la sede del Cenatic, llamado a ser una referencia ineludible en España en la aplicación de las nuevas tecnologías y, en concreto, las basadas en el software libre. Un centro que nace para surtir las necesidades de ciudadanos y empresas y para mejorar la eficacia en la gestión de las Administraciones.
El Cenatic es una fundación pública estatal que Rodríguez Zapatero se comprometió hace cinco años a ubicar en Extremadura. Ahora es una realidad, aunque para el ciudadano común resulta un proyecto poco conocido y cuantificable en sus beneficios. En realidad porque, como dijo ayer el presidente de la Junta, cuando se inaugura una autovía se sabe su valor y su importancia, circunstancia que no aparece tan evidente en este caso. «Muchos no entienden aún la importancia de este tipo de iniciativas, orientadas a la economía del futuro, basada en el conocimiento, frente a la del pasado, centrada en la industria y las infraestructuras», explicó Guillermo Fernández Vara.
El Cenatic concreta en su ideario que se trata de un proyecto estratégico para fomentar el conocimiento y uso del software libre «como herramienta clave para ganar eficiencia y competitividad en las empresas, ciudadanos y administraciones».
Aplicaciones
En el caso de la comunidad extremeña, Fernández Vara alabó el uso de las nuevas tecnologías y su aplicación práctica en materias como la sanidad y la educación, con los portales del SES y Rayuela. «Si lo tengo que definir con una palabra es orgullo, pero también eficacia. Es la Extremadura de hoy», sentencia el presidente de la Junta.
Con el desarrollo del Cenatic se persigue que Extremadura sea un polo de innovación tecnológica en España, abierto a la participación pública y privada para la creación y difusión del software libre, que es decir, por lo general, de libre acceso, sobre todo en el caso de pymes y ciudadanos, pero no siempre es gratuito.
Para las grandes empresas, si bien pueden ahorrarse el coste de licencias, algunos aspectos de la adopción de software libre (como la formación, la adaptación de las herramientas, o la adquisición de hardware), precisan de la contratación de empresas expertas del sector del software libre, y por supuesto, supone un coste.
El secretario de Estado de Telecomunicaciones, Bernardo Lorenzo, recalcó la mejora de la eficiencia tecnológica de la Administración e indicó que el uso del software de fuentes abiertas «ofrece transparencia y seguridad en el uso de la información».
Vara, de otro lado, reclamó a las empresas de telefonía móvil que mejoren la cobertura en las zonas rurales, entre otros motivos, porque de ello dependen muchas empresas que están erradicadas en el ámbito rural de Extremadura.