El centro de cría del lince ibérico que el Ministerio de Medio Ambiente está construyendo en Zarza de Granadilla, «va a permitir a Extremadura saldar la deuda histórica que mantenía con esta especie. Esa es la gran noticia, que vamos a recuperar algo que dejamos escapar».
Lo dice el director general del Medio Natural, Guillermo Crespo, después de reconocer que la región no era tan ejemplar respecto al lince como lo es con aves, como el buitre negro o la grulla. «Hace diez, doce años, ya se conocía que había pocos linces en la comunidad autónoma y que tenían poca comida porque se alimentan principalmente de conejos».
El caso es que no se actuó con la celeridad debida y fueron desapareciendo. La rectificación a la hora de actuar, no obstante, llegó en forma de interés de autoridades y asociaciones por recuperar este animal, del que este año, solamente han nacido 14 cachorros en centros españoles para la cría en cautividad; de ellos, han sobrevivido ocho, que se encuentran en el parque de La Olivilla, en Sierra Morena.
Críar y soltar
Algunos de esos supervivientes van a ser los primeros inquilinos del centro de Zarza, que abrirá sus puertas en el primer trimestre del año que viene, probablemente en enero, aunque la fecha está por determinar.
Hasta entonces no será posible que vengan los primeros ejemplares, aseguró Crespo, que explicó que los detalles de cuántos, cuándo y en qué condiciones llegarán, se van a conocer el próximo 25 de octubre, en el transcurso de una reunión que mantendrá el comité de cría del lince ibérico del que forma parte la comunidad autónoma extremeña. Están representadas, además, Andalucía, Castilla-La Mancha, el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, y Portugal; lo que van a a hacer en esa próxima sesión es analizar cuál ha sido la evolución de la cría el año pasado y a designar y proponer los movimientos de los distintos centros en la península ibérica y Portugal.
Extremadura será uno de los destinos de los cachorros, ese es el primer paso, «al que seguirá mucho por hacer», apunta Crespo. Una vez que el centro entre en funcionamiento, se va a ir actuando de manera progresiva, con proyecto «de iniciar las reproducciones entre 2012 y 20123».
La titularidad de este nuevo espacio es del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, que lo está habilitando junto al pantano de Gabriel y Galán. Responde a un programa europeo Life y ha supuesto una inversión de 23 millones de euros.
Las instalaciones albergarán inicialmente 16 linces y formarán parte de la red ibérica de centros de cría del lince ibérico integrada hasta por 94 ejemplares.