La Delegación Episcopal de Pastoral Obrera del Obispado de Coria-Cáceres respalda la huelga general convocada por los sindicatos para el próximo 29 de septiembre como medida de protesta por la reforma laboral aprobada por el gobierno de Zapatero. Esta delegación ha emitido un comunicado de prensa en el que manifiesta su apoyo a la huelga por considerar que la reforma laboral «es la mayor agresión que han sufrido los derechos de los trabajadores en nuestra historia reciente».
La huelga, afirman desde la Pastoral Social, «es un derecho de los trabajadores y una medida justa y legítima para la defensa de los derechos y la dignidad de los trabajadores y trabajadoras». En el comunicado emitido por la Pastoral Obrera se detallan tres motivos para secundar esta convocatoria.
La reforma laboral, aseguran, «tiene un marcado carácter idolátrico». La medida aprobada por el Ejecutivo, según la diócesis cacereña, nace y responde a un contexto en el que la economía de mercado se ha convertido en un absoluto que invade todos los campos de la existencia humana. «Las relaciones laborales quedan reducidas a una relación del mercado, perdiendo todo el carácter humano que poseen», aclaran en la nota.
La segunda razón que da la Iglesia para oponerse a la reforma laboral es que «produce víctimas inocentes, como resultado de desplazar a la persona del centro del trabajo y de la vida, poniendo en su lugar los intereses económicos, el dinero y los beneficios empresariales, que tienen más derechos que las personas».
El tercer motivo tiene que ver con el abaratamiento de los despidos. «La reforma -continúa la nota de prensa- amplía las causas del despido, que será más barato y subvencionado. También limita la aplicación de los derechos laborales de los convenios y facilita el deterioro del empleo público mediante facilidades en el despido y en la subcontratación mediante empresas de trabajo temporal».
Las alternativas
Desde la Pastoral Social lanzan un paquete de medidas alternativas para acabar con la actual situación laboral que vive el país. «Hay que buscar caminos para que se cambie el modelo de producción y consumo que predomina en nuestra sociedad por otro que permita vivir y cultivar la vida personal, familiar, cultural, social y religiosa, que son imprescindibles para que la persona pueda desarrollarse de acuerdo a su dignidad, como hija de Dios, y para que la sociedad pueda construirse sobre los cimientos de la justicia y la libertad. No saldremos de la crisis económica con justicia y humanidad si no rectificamos el rumbo», señala el comunicado.
La Delegación Episcopal de Pastoral Obrera celebrará el próximo día 17 de octubre un encuentro en el que se debatirá sobre las consecuencias de la reforma laboral. La cita tendrá lugar en la parroquia de Guadalupe de Cáceres, a partir de las diez de la mañana. «La Iglesia no es ajena a las situación que vivimos de profunda crisis, de paro y de precariedad laboral que afectan a las personas, a las familias y a la sociedad. La crisis que vivimos no es sólo económica, sino también de valores», concluye el comunicado.