Un brutal choque entre un camión dumper que trabajaba en las obras del AVE y un tren de la línea de Cáceres a Mérida causó ayer la muerte de dos personas y provocó heridas a otras diez. El accidente tuvo lugar sobre las 12,30 de la mañana, en el término municipal de Carmonita.
La violencia del impacto se podía imaginar al contemplar la escena del tren ladeado sobre su costado izquierdo, con destrozos y rozaduras en todo el lateral contrario. Sobre el vagón del medio se encaramaba un gran camión amarillo de obras públicas con la cabina mirando al cielo. Los fallecidos son el conductor del dumper, Eduardo Durán Cidoncha, de 25 años, y una pasajera, Olga Núñez, de 19 años. Una vez rescatado del vagón, el cuerpo de la joven permanció a la sombra de una encina, tapado con una sábana. En la cabina del camión, a varios metros de altura, estaba el de su conductor, también muerto.
El convoy procedente de Madrid con destino a Mérida sobrepasó la estación de Carmonita y, tras una curva, al finalizar la limitación de velocidad, el maquinista aceleró rumbo a destino pero vio a lo lejos en la recta un camión de obras; silbó, frenó, pero el tren acabó impactando de manera frontolateral derecha con el dumper amarillo.
A 100 kilómetros por hora
Antes de la frenada el tren circulaba a 100 kilómetros por hora. A pesar del esfuerzo del maquinista chocó y arrastró al camión. Acabó descarrilando a la izquierda de la vía. El dumper quedó apoyado en el convoy en el coche del medio de los tres de que constaba, de modo vertical y con la cabina hacia lo alto.
La carga del enorme volquete se derramó sobre el tren y, según fuentes sanitarias, la tierra y la polvareda pudieron ser la causa de la muerte, por asfixia, de la joven pasajera, una chica emeritense que estudiaba en Cáceres.
El accidente se produjo dos kilómetros al suroeste de Carmonita. El convoy, un modelo 598, de los más modernos que circulan por Extremadura, había salido de Madrid -Atocha a primera hora de la mañana y tenía prevista su llegada a Mérida, fin de trayecto, a las 12.44. Llegó a la estación de Cáceres y reanudó la marcha con 14 viajeros, más el maquinista y el interventor.
Tras Carmonita existe una larga recta, en paralelo a la cual la empresa Sacyr construye la plataforma del AVE. El maquinista, Raimundo Velázquez, de 53 años, vio sorprendentemente a lo lejos un gran camión dumper volquete que invadía la vía en un paso de obra autorizado con motivo de las obras. Pese a la frenada el convoy, con tres vagones de pasajeros, impactó contra el gran vehículo.
Dentro de la desgracia, el maquinista tuvo cierta fortuna,pues el choque fue frontolateral en la esquina derecha de la cabina, el tren arrastró al dumper y acabó descarrilando.
«Yo iba sentado en el sentido contrario a la marcha», narraba a HOY el interventor, Ángel Luis Quintero, de 54 años. Iba haciendo sus anotaciones cuando notó el choque y la inercia le impulsó contra la pared de la cabina.
Aparentemente ileso, después del accidente permanecía tranquilo y atento ayudando a sus compañeros de Renfe y Adif, la encargada de las vías. Al poco rato empezó a notar dolor en la espalda y el cuello y se fue para urgencias de Mérida, donde fue examinado y más tarde dado de alta.
Una veintena de ambulancias y dos helicópteros enfilaron rumbo al lugar del accidente, un paraje polvoriento y casi sin cobertura de telefonía móvil al que se accedía tras pasar el pueblo de Carmonita y tomar caminos vecinales.
Un paso regulado
En el lugar del accidente se construye un viaducto para un camino sobre la futura vía, y hay un paso a nivel de obra regulado de acuerdo entre Renfe, Adif y la empresa constructora. El paso está organizado con cadenas por personal de la obra, que conoce los horarios diarios de los trenes.
En algunas obras del AVE es el propio Adif, organismo ejecutor, el que toma en su mano la seguridad de compaginar unos trabajos tan complejos con la obligación de seguir manteniendo la circulación de trenes por la vía antigua.
«Adif suele imponer la seguridad por encima de las prisas de las obras», revelaron ayer en el lugar fuentes de Renfe. Pero en este tramo la tarea corría a cargo del contratista Sacyr.
La delegada del Gobierno, Carmen Pereira, reconocía que el causante del siniestro fue aparentemente el camión al invadir la vía. Las investigaciones están a cargo de la juez de Mérida, que ordenó el levantamiento del cadáver del camionero a primera hora de la tarde.