Ayer comenzaron las obras de remodelación de la avenida de La Paz, en su último tramo, en el parque de Las Palmeras y la 'fuente del riñón' y, como consecuencia de ello, comenzaron los primeros problemas en el tráfico, como cabía esperar en una zona con un tráfico tan intenso.
Comenzaba también el corte del tráfico en el tramo derecho que rodea al parque de La Libertad y también del último tramo de la calle Villalba, al que sólo podrán acceder los propietarios de las cocheras, mientras que el otro tramo de esta última vía cambiará de sentido. Por ello, los vehículos que bajen por la calle Aceuchal sólo podrán tirar hacia a la plaza de Extremadura.
Desde la Jefatura de la Policía Local se avisaba con fotocopias en las calles y también a través de los medios de comunicación, pero los conductores que no se habían informado protagonizaron varios atascos de consideración en la zona, tanto en la calle Villalba como en la calle Suárez Bárcenas y en la plaza de Extremadura, donde un agente de la Policía Local tuvo que dirigir el tráfico para evitar más incidentes en la circulación. Incluso algunos conductores desprevenidos tuvieron que buscar sus vehículos en la zona, puesto que la grúa municipal tuvo que retirarlos de los alrededores de la 'fuente de las ranas' para que los obreros pudieran realizar el vallado de seguridad de la zona.
Y es que las obras que realizará la empresa Magenta en los próximos seis meses han obligado a que el tráfico sea cortado desde el autoservicio Día hasta la 'fuente de las ranas' y no se podrá estacionar.
Por ello, la Policía Local ya avisaba de que las obras de peatonalización de este tramo de la avenida de La Paz «irán afectando al tráfico rodado de vehículos en la avenida de La Paz, calles Suárez Bárcenas, Luna, Cometa, Ganaderos, Pilar y Villalba» al irse actuando progresivamente tanto en las calzadas, como en los acerados y zonas peatonales. Por ello, durante los próximos meses «afectará de forma importante a las condiciones del tráfico en el entorno descrito», lo que obligará a cortar no sólo el tráfico rodado, sino en ocasiones hasta el acceso a las cocheras y garajes.
Financiación
Las obras, que se van a financiar con fondos europeos FEDER, tienen un coste de poco más de un millón de euros, y van a afectar también de forma considerable a las infraestructuras subterráneas, puesto que se va a construir un colector para la recogida de aguas pluviales desde la oficina de Caja Badajoz hasta la plaza de Extremadura. También se va a reponer el fider y se va a mejorar la red de abastecimiento con la colocación también de bocas de riego y llaves de corte. Todo ello además del cambio en la fisonomía del parque y de la zona, incluida la construcción de una nueva fuente.