Los actos religiosos darán paso hoy a otro de los platos fuertes de las fiestas patronales de Trujillo, los festejos taurinos. Están programadas seis capeas, que se dividirán en tres para adultos, dos para el público infantil y una para las mujeres, que será el sábado. En total, se soltarán 50 animales, de los que tres son toros. Se repartirán según las necesidades de la lidia, detalla el concejal Cándido Fernández.
Para este edil, las actividades taurinas deben suponer un nuevo reto para las peñas de amigos que han vuelto a resurgir en la ciudad. Su objetivo debe ser el de animar tanto las calles, en los días de capeas, como el graderío de la plaza toros. Por este motivo, Cándido Fernández espera que se registre una gran entrada durante los festejos principales.
El concejal también recuerda que, en las capeas que se llevarán a cabo por la mañana, no deben torear jóvenes que tengan menos de 16 años, según la ley. Para ello, pide la colaboración de los padres. De igual modo, apunta que la Policía también vigilará para que no haya menores en el ruedo, aunque reconoce que es una labor complicada. Por todo ello, señala que se podrán carteles en la plaza de toros para que se cumpla con esta recomendación. «Si hacemos todos un esfuerzo, seguiremos teniendo este tipo de actividades. Si no es así, algún día se podrían suspender», detalla.
Los abonos para poder acceder a los festejos taurinos tienen un precio de 15 euros. Este año, como novedad, se ha puesto a la venta el abono para el público infantil, que tiene un precio de seis euros.
Antes de la primera capea de esta tarde, a las 18.30 horas, el protagonismo se lo llevarán los distintos actos religiosos, como la misa Mayor en la iglesia de San Martín y el traslado procesional de la imagen de la patrona a la ermita del castillo. A las tres de la tarde, tendrá lugar una comida organizada por la Hermandad de la Virgen de la Victoria, con la participación de unos 150 comensales. Ayer, fue un día ajetreado para esta organización. Entre otros actos, organizó el tradicional besamanos a la Virgen, por donde pasaron más de 4.000 devotos, según su presidente, Javier Diz. Gracias a la aportación de los distintos vecinos, la hermandad recaudó en este acto cerca de 6.000 euros. También tuvo lugar la puja de objetos donados a la patrona y el canto himno Salve, con una plaza totalmente abarrotada.