El recordado poeta portugués Al Berto (1948-1997) publicó en 1985 el libro 'La vida secreta de las imágenes', en el que convertía un conjunto de obras artísticas de un grupo de artistas portugueses en objeto de sus poemas. Al Berto vivió su infancia en Sines, en el Alentejo litoral, y tanto el Centro de Artes como el Centro Cultural Emmerico Nunes de esa misma localidad acogen ahora, hasta el día 25 de septiembre, la muestra titulada 'La vida secreta de las palabras', en la que un notable grupo de artistas plásticos se reúne para homenajear la memoria del poeta. La idea surgió precisamente de uno de aquellos artistas, el prestigioso Pedro Cabrita Reis, asociado en esta ocasión al comisario João Pinharanda para ofrecer esta singular muestra, que se convierte en un excelente pretexto para viajar hasta la costa alentejana.
El contenido de la muestra (que comprende pintura, fotografía, escultura, vídeo e instalaciones) se articula en torno a lo que podríamos definir como «redes afectivas», tan de gusto del poeta.
Alrededor de este concepto en el que prima la amistad, los comisarios han querido ofrecer dos visiones que responden a un criterio «cronológico»: por un lado, obras de artistas relativamente jóvenes, reunidos por criterios de amistad, por vinculación generacional o por afinidades estéticas, entre los que destacan Edgar Massul, Nuno Cera, Pedro Dinis Reis, Fernando Mesquita, João Ferro Martins, Rodrigo Taravela Peixoto, Sara Santos, Vasco Costa y Rodrigo Oliveira.
La segunda parte de la exposición contempla aquellos nombres que entablaron contacto con la obra de Al Berto, tanto los de aquellos artistas contemplados en el libro del poeta como un selecto grupo de autores afines a estos, con nombres históricos del arte portugués de las últimas décadas, como Cabrita Reis, Ana Vieira, Ana Jotta, Julião Sarmento, Rui Sanches, Pedro Calapez, Carlos Nogueira, Rui Chafes, António Correira, Rosa Carvalho, Manuel Rosa, Ilda David, José Pedro Croft y Pedro Casqueiro.
Entre todos, consiguen que 'La vida secreta de las palabras' sea una oportunidad excelente para realizar un viaje doble: por un lado, a través del arte portugués contemporáneo, en su diálogo activo con la poesía de Al Berto; por otro, a través de parte de la poesía portuguesa de nuestros días, gracias a los numerosos guiños y referencias intertextuales que se establecen entre los diferentes lenguajes artísticos.
La obra del poeta, sin duda, una de las más destacadas de su momento, destaca exactamente por esa capacidad múltiple de establecer diálogos y puentes con otras disciplinas, gracias a su enorme capacidad evocativa, por un lado, y a su enorme voluntad sensorial, por otro. Autor no sólo de poesía, sino también de narrativa, teatro y fotografías, Al Berto pasó por la historia de la literatura portuguesa con una etiqueta de «poeta maldito» que él mismo alimentaba con acidez y sarcasmo. Que tantos artistas se reúnan para homenajear su memoria nos da el valor exacto de su obra dentro de la cultura portuguesa de finales del siglo XX.