La carretera que une Badajoz con Talavera la Real dejará de ser la gran recta que invita a los conductores a pisar el acelerador. No sólo por las ocho rotondas que incluye la obra iniciada en octubre del año pasado por el Ministerio de Fomento, sino también porque su nuevo trazado, que ya se aprecia perfectamente, incluye una curva a la altura de la base aérea.
Es ahí donde estos días se concentran la mayoría de los trabajos de este proyecto, con una rotonda en medio del nuevo vial que distribuirá a los conductores habituales, a los residentes en la colonia de militar que hay frente a la base y a los militares que trabajan en esta instalación.
Dentro de unos meses los vehículos que vengan desde Talavera en dirección a Badajoz tendrán que girar levemente a la izquierda, sortear la nueva glorieta, de 40 metros de diámetro, y de nuevo incorporarse al vial de siempre, del que se habrán eliminado los 200 metros previos aproximadamente. Allí, los trabajos actuales consisten en ir aplicando las primeras capas de alquitrán una vez se ha compactado ya el terreno.
Precaución por las obras
A día de hoy, cualquiera que circule por el tramo comprendido entre Badajoz y Talavera podrá observar marcas viales y señalización vertical amarilla, obreros regulando el tráfico cuando hay una salida o entrada de camiones y advertencias continuas de que no se puede ir a velocidades superiores a los 40 o 60 kilómetros por hora.
Se debe a que en estos momentos se actúa simultáneamente en seis de las ocho rotondas previstas, una de las cuales ya está construida justo a la entrada de Talavera la Real.
La obra la ejecuta la empresa Carija, se denomina 'Reordenación de los accesos y mejora del firme de la N-V entre los puntos kilométricos 380,5 y 395,5' y la promueve el Ministerio de Fomento con un presupuesto de 5,7 millones.
La inversión se justifica precisamente porque en un tramo tan recto el número de accidentes al año era demasiado elevado. Además, esta carretera tiene numerosas intersecciones a izquierda y derecha que propiciaban colisiones frontolaterales. Las industrias tomateras del entorno que durante el verano generan un significativo movimiento de camiones y la necesidad de renovar la primera parte del acceso al aeropuerto fueron los argumentos para acometer la obra, que tiene un plazo de finalización bastante lejano aún, en octubre de 2011, fecha que se mantiene pese a los retrasos que provocaron las lluvias a principios de año, según fuentes de la Delegación del Gobierno, que justifican un plazo tan largo -dos años en total- para que se pueda trabajar sin necesidad de desviar el tráfico por motivos de seguridad vial.
Así, la primera rotonda ya terminada se sitúa junto a Talavera la Real; la segunda, donde ya se aprecia el movimiento de tierras, es la que conduce hasta el Aeropuerto y la localidad de Balboa.
La tercera glorieta, bastante avanzada, es la de la Base Aérea, a la que se llegará por el nuevo vial en construcción que acaba con la recta de quince kilómetros entre Badajoz y Talavera.
La rotonda número cuatro se encuentra en el punto kilométrico 388; mientras que la quinta de las ocho previstas en total está antes de llegar a Villafranco junto a la nave de Findus-Ardu.
A la salida de esta pedanía también se aprecian ya la sexta y séptima glorieta, dando acceso ésta última tanto a Villafranco como a la otra carretera que lleva al aeropuerto y más industrias tomateras de las Vegas del Guadiana. La octava rotonda también se ha empezado a construir a la altura de la urbanización del campo de Golf, aunque los trabajos se encuentran más retrasados.
Según fuentes de la Delegación del Gobierno se irá trabajando desde Talavera hacia Badajoz y no están previstos ni cortes ni desvíos del tráfico.