Logró el Arroyo la primera victoria como local frente a un recién ascendido como la Unión Polideportiva Plasencia, que dio más facilidades de lo esperado en su puesta de largo en Tercera. La ilusión cacereña no pudo imponerse al buen hacer del Arroyo, que dominó de principio a fin el encuentro y que encontró en la figura de Pablo Valencia al peor enemigo del Plasencia en la tarde de ayer.
Y eso a pesar del inicio esperanzador del cuadro visitante, que a los dos minutos del comienzo lograba inquietar la portería de Álex por mediación de Pedro Gilarte. A raíz de ahí, tomaba el dominio del partido el equipo local y en el minuto 19, Pino avisaba de las intenciones. Acto seguido, Jonathan volvía a poner en apuros a David Mena. El Plasencia se defendió como buenamente pudo hasta el primer gol del Arroyo, que llegaría en el minuto 26. Una buena jugada de Carlos por la banda derecha cuyo centro al segundo palo era aprovechado por Carlitos.
A raíz del tanto, se sucedieron las ocasiones y cinco minutos después, el equipo local ponía más tierra de por medio por mediación de Pablo Valencia, que aprovechaba un saque de esquina botado por Massoni para ampliar de cabeza el marcador. Con este gol se acomodó el Arroyo sobre el césped del Municipal y así terminaba la primera mitad, con una cómoda victoria parcial frente a un Plasencia desdibujado y sin orden. La novatada se estaba pagando muy cara.
Nada más arrancar la segunda mitad, en el minuto 48, Pablo Valencia se beneficiaba de una falta medida de Tomás y, tras acomodarse el cuero con el pecho, marcaba el 3-0 a placer tirando por tierra todas las esperanzas visitantes. El Arroyo era el dueño y señor del partido y no tuvo que esperar demasiado para lograr el cuarto de la tarde. En el minuto 55, Pablo Valencia, quién si no, firmaba de cabeza su 'hat-trick' particular. Con este resultado, y producto de la relajación, Cuqui logró acortar diferencias en una jugada personal ante el desacierto de la defensa del Arroyo.